Una visita al Museo Mario Testino MATE

Colección permanente Museo Mario Testino/ Foto: Edi Hirose

Debo ser honesta: siempre quise visitar el Museo Mario Testino MATE desde su apertura en el 2012 y estar en Lima fue la mejor razón para hacerlo. Por muchos años como estudiosa del fenómeno moda a nivel histórico, social, estético o cultural he sido maravillada por las obras de Helmut Newton o Annie Leibovitz y para mi la figura de Testino evoca el triple de poder porque es nuestro, es latinoamericano. Así que un domingo temprano en la mañana me embarque hasta Barranco, la zona bohemia y artística de la capital peruana, donde se encuentra ubicado parte de su legado.

La casona color azul celeste del Siglo XIX, los salones silenciosos y con imágenes de gran formato que han sido publicadas en Vogue, LOVE o V Magazine, una videoinstalación donde el fotógrafo confiesa sobre su habilidad para captar momentos espontáneos e íntimos, una sala con la exhibición de la serie Alta Moda, donde es posible vibrar con la majestuosa tradición de zonas del país como Cusco, Calca o Paucartambo, la sala dedicada a La Princesa Diana con ese editorial de 1997 de la revista Vanity Fair, tomadas un poco antes de su muerte. En conjunto se trata de un recorrido personal, instintivo y bien pensado que celebra la capacidad creadora de Testino.

En su apuesta no solo se respira moda, sino también un ambiente iconográfico, donde se siente la devoción por Kate Moss, la admiración a las estrellas pop, el interés por mostrar a las celebridades en ambientes de glamour, pero también de diversión desenfrenada y para cada espacio un comentario del autor, un texto en el que evoca sus sensaciones o estrategias para lograr aproximarse a lo divino y lo humano, estableciendo un diálogo con los visitantes.

En momentos fan, debo confesar que ver una replica del vestido vVersace blanco inmaculado que uso Diana para las fotos o estar rodeada de editoriales tamaño real como Karlie Kloss en la Gran Muralla China fueron un disfrute total, pero también fue una oportunidad para reflexionar sobre como Testino ha mantenido la conexión con sus raíces, bien sea editando un libro sobre Lima o celebrando sus costumbres a través de la belleza que capta con su lente y ese fue un instante estelar, saber que así seamos o aspiremos a ser ciudadanos del mundo, nuestra esencia siempre tiene colores e historias que vienen del lugar donde crecimos y ese es un buen punto de partida a nivel creativo.

Por cierto, la tienda de recuerdos está supremamente antojadora, quisiera volver!

Colección permanente Museo Mario Testino/ Foto: Edi Hirose
Colección permanente Museo Mario Testino/ Foto: Edi Hirose
Serie Alta Moda
Sala dedicada a la Princesa Diana