¿Cómo se viste el poder de las mujeres?

Roland Barthes escribió lo siguiente en su ensayo “Novelas y niños” y lo publicó en 1957. Hablaba de mujeres:

“Todo es inmejorable en el mejor de los mundos —el de Elle: que la mujer tenga confianza porque puede acceder perfectamente, como los hombres, al nivel superior de la creación. Pero que el hombre quede tranquilo: no por eso se quedará sin mujer; ella, por naturaleza, no dejará de ser una progenitora disponible. Elle representa con soltura una escena a lo Moliere; dice sí por un lado y no por el otro, se desvive por no contrariar a nadie; como Don Juan entre sus dos lugareñas, Elle dice a las mujeres: ustedes valen tanto como los hombres; y a los hombres: su mujer siempre será sólo una mujer.”

Barthes planteaba la idea de que no importa lo ambiciosa que una mujer sea en la vida real, su posible condición de “madre” la limita. No creo que sea cierto, no creo que una mujer necesite un hijo y, si lo quiere, no creo que sea indispensable que se quede cuidándolo. Esas ideas se transforman por la educación que recibimos, y, si no lo sabían, la televisión ha sido una fuente de educación que incluso supera a las instituciones de enseñanza. Somos lo que vemos y si los hombres no son sensibles, en parte se debe a que crecen viendo violencia y emulando a héroes que salvan el mundo. Seamos sinceros ¿hay mayor mentira que esa?

Es por eso que en el post de hoy me propongo a hablar de cuatro modelos de mujeres que han calado en la TV y que representan una visión moderna y emancipada de las mujeres, y algunas de ellas siguen, como dijo Barthes hace 60 años, ligadas a la idea de que la familia, la reproducción y su obligación de cuestionarse la maternidad en sus vidas. También persiste el uso de la sexualidad (¿o acaso hay alguna protagonista exitosa que no lleve maquillaje en la televisión?) y el amor como su búsqueda profunda. Por supuesto la apariencia juega un rol hiper importante. Estas cuatro mujeres se visten de poder, se visten de dinero y creo que falta que afinen algunos problemillas que siguen siendo malas directrices para la audiencia y para el mundo que queremos, pero alabamos el camino.

Alicia Florrick, La buena esposa.

Mujeres sofisticadas: Juliana Marguilles interpreta a Alicia Florrick en The good wife
Juliana Marguilles interpreta a Alicia Florrick en The good wife

Es uno de los personajes de ficción que más impacto ha tenido en los últimos años. Con innumerables nominaciones a todos los premios y un reconocimiento excepcional a Julianna Margullies en su papel de Alicia, la serie fue un absoluto éxito. La historia va de una abogada que dejó de ejercer y más de diez años después, su marido político se envuelve en un escándalo con prostitutas y ella debe volver al trabajo y se convierte en una poderosa e implacable abogada. Cuando digo implacable, lo digo en serio, su cara es casi impasible en los momentos más duros que enfrenta. Además, debe lidiar con dos hijos y aparentar ser la buena esposa para que su marido siga su carrera política. ¿Ven todos los errores que nos siguen enseñando? Sí Alicia, puedes ser y tener lo que quieras, pero no olvides que si te ven como una mala madre, estas perdida. Puedes ganar el dinero que quieras pero no olvides que la gente se mide por lo que los hombres piensen de ti y, eso sí, cuidadito con acostarte con alguien y que los demás se enteren porque eso daña tu imagen.

El vestuario, pensado por el maravilloso Daniel Lawson, ha tenido a las grandes firmas de moda como Armani, The Row, Scada, Ralph Lauren, Tom Ford, Gucci, Zac Posen y podemos seguir mencionando sin parar durante las siete temporadas. Traje tras traje, vestido tras vestido, Alicia Florrick demuestra varias reglas de la moda: 1. Lo sartorial es lo empresarial. Sus conjuntos de traje dignos de una exitosa abogada logran carácter, fuerza y elegancia a partir de colores básicos texturas originales pero sin ser llamativas y las texturas, OH MY GOD, entre sedas, paños y algodón me ha vuelto un envidioso profesional. Cabello opaco y prudente, pocos accesorios y lo más importante, la cabeza debajo del atuendo… que la mujer que lleva el vestido haga objeciones ante el tribunal.

Ahora bien, lo interesante de la elección del estilo y el hecho que sea tan memorable, es que la ropa acompaña a Alicia, no la opaca ni la hace desaparecer. Es la medida justa en la que un traje debe corresponder a la intención. Daniel Lawson dijo en una entrevista: “Esa es una de las razones por las que el armario llamó la atención. No es lo que hice. Es que la ropa apoyaba la historia e iba de la mano con los personajes“. Las referencias para Alicia son la política y el derecho: trajes dignos de Jacky Kennedy o Michelle Obama que conjugan estilo y poder son la combinación para un resultado tan maravilloso.

Analise Keating, Cómo cometer homicidio y salirse con la suya

Mujeres brillantes: Viola Davis interpreta a Analise Keating en How to get away murder
Viola Davis interpreta a Analise Keating en How to get away murder

Es uno de los personajes más poderosos de la televisión. Analise no pretende ser una mujer que se asocie con la bondad o el carisma pero se tardan todas las temporadas en explicar por qué su mente brillante terminó en un lugar tan oscuro. Una abogada que se ve involucrada en un asesinato en la primera temporada y las cosas no hacen más que empeorar. La muestran como una mujer que, pese a su éxito, se siente sola y se refugia en muchas botellas de vodka para poder seguir en el tren. Este aspecto me parece notable porque el personaje es retratado tal como los hombres: exitoso pero sin vida amorosa, inteligente pero sin simpatía, duro e inaccesible. Creo que es el personaje que más se acerca a una idea de independencia y emancipación de esa figura de lo que la mujer “debe ser”.

Linda Bass es la encargada del vestuario para la serie y creo que entre muchas otras, una lección nos da Analise que debería ser llevada a la historia: por muchos desastre que haya en la vida de una mujer, siempre tiene la posibilidad de maquillarse, peinarse, ponerse zapatos altos, un conjunto elegante y salir a continuar con su día. La habilidad del personaje para sobrellevar una carga imposible con mucho estilo es realmente una cualidad admirable. A diferencia de Alicia Florrick, el personaje juega más con los colores y los estampados. No olvidemos que debajo de esa dura capa, hay una mujer alegre que aprovecha su color de piel para llevar naranjas, morados, rojos y vinotintos con un encanto glorioso.

Algunas de las firmas que han vestido a Analise son Elie Tahari, Salvatore Ferragamo, Escada, Dolce & Gabbana, Alexander McQueen, Free People, Vivienne Westwood y Etro. Cabe resaltar que la firma de McQueen hace mucha presencia con vestidos unicolor, chaquetas y abrigos.

Paulina de la Mora, La casa de las flores

Mujeres de cuna: Cecilia Suárez interpreta a Paulina de la Mora en La casa de las Flores.
Cecilia Suárez interpreta a Paulina de la Mora en La Casa de las Flores.

Pasamos de dos abogadas a una empresaria: Paulina de la Mora en la serie La casa de las flores. Ha sido maravilloso el desarrollo estilístico del personaje a través de las tres temporadas. Es una versión muy latinoamericana que permite la flexibilización de sus trajes en el marco de su profesión de empresaria. Conjuga carácter juvenil, chic y la vibración moderna. Su estilo es sencillo pero impactante. Su personaje caracteriza una versión de mujer muy moderna que lleva adelante a su familia no por ser mujer sino por tradición. Tiene un hijo pero siendo sinceros no le pone mucho cuidado, está casada con un personaje transexual y su vida gira en torno a un cabaret de travestis. ¿Se puede ser más chic en pleno siglo XXI?

Paulina de la Mora tiene un estilo tomboy refinado. Siempre usa pantalones y en la mayoría de los casos zapatos bajos. Casi imposible verla con escotes o con blusas sin mangas. Le encantan los cuellos y la comodidad. Sus elecciones encuentran colores poco vistosos con tendencia al uso de pasteles y blancos. Su cabello también se mantiene en los límites de la comodidad y de la tendencia Efforless.

Paulina de la Mora es lo que hoy pensamos como elegancia en las élites latinoamericanas. Prendas sencillas, poca exuberancia y su lección para todos es: quien se viste de seda, no debe esforzarse para justificarlo.

Renata Klein, Pequeñas grandes mentiras

Mujeres fuertes: Laura Dern interpreta a Renata Klein en Big Little Lies
Mujeres fuertes: Laura Dern interpreta a Renata Klein en Big Little Lies

Renata Klein es un personaje fascinante. Lo supe desde la primera vez que la vi porque conjuga tres elementos que pueden ser comunes a muchas mujeres: un pasado de escasez que se quiere superar, un plan de vida muy organizado que incluye planear la existencia entera de su única hija y el dinero como representación de su estilo de vida. Ella se viste para significar, todo lo que usa es una gran declaración de intenciones y de posición. “Me visto así porque soy una mujer respetable” “me visto así porque soy una mujer inteligente” “me visto así porque no me das miedo, yo inventé el miedo” “me visto así porque me da la gana”.

Es un personaje con un carácter esencialmente fuerte. Podríamos decir que la vida la instruyó en ser una guerrera de primera línea y no le da vergüenza mostrar quién es. Ha trabajado por sus piernas hermosas y las va a mostrar así no les guste. Tiene una figura esbelta y la va a ceñir. Tiene una idea sobre algo y la dirá fuerte. Es una mujer que ejemplifica la dureza. Es por eso que su vestuario es muy ecléctico siempre bajo la impronta de las prendas de marca que beneficien su figura y que muestren que son auténticos tesoros no accesibles para todos. Ella es la élite.

Algunas de las firmas que visten a Renata son Proenza Shouler, Calvin Klein, Alexander McQueen, Roland Mouret, Hermes, Dolce & Gabbana, Gucci, Alexander Wang y Balmain. Su lección: tu tienes derecho a vivir en este mundo como fucking quieras.