Iggy y Debbie rock to Rabanne

El rock prostituyó a la moda. En una sociedad que hoy parece pequeña, confluyen innumerables manera de sentir. No importa cómo se ve o como se explica, de eso hay bastante en libros de sociólogos y antropólogos entregados a decir cosas tan básicas y hacer de ellas una anticuada tesis de laberintos conceptuales que traspasan el sentimiento. Lo verdadero es vivir la esencia del momento puro sin argumentos o juicios a la que sometemos el arte como un despiadado verdugo impasible. Hablamos de Iggy y Debbie, dos estrellas que repiten.

1
Iggy y Debby para Rabanne comparación antes y ahora.

 

Pues eso le pasó al rock y a la moda y por eso su combinación fue la prostitución. Si por allá en mil ochocientos, muchos pensadores de la talla de Walter Benjamin examinaban minuciosamente las “nuevas modas de la época”, el siglo XX dio libertad. El arte era arte poro sí misma, sin explicación, sin consecuencias.

Coco Chanel logró darle un giro de 180 grados a esa señora que se llamaba moda y que para ese entonces incomodaba. Permitió una era de cambios constantes, de revoluciones sociales que se veían reflejadas en el vestido y muy a favor de la diferencia, en las decisiones personales.

Por su parte, los cincuenta fueron el punto de partida de una sociedad cansada de la sublevación que se entregó al desenfreno, a la rebeldía y al señor conocido como rock.

2
Iggy y Debby para Rabanne

Las drogas, el amor, el sexo, las groserías, el hastío y una masa de jóvenes dispuestos a acabar con todo se torno la nueva realidad.

Era inevitable que se encontraran la moda con el rock y que se dejaran ver juntas en los escenarios, en los festivales de música, en el Studio 54, en los desfiles y en los antros de ciudades como LA, Nueva York, Berlín, Ámsterdam, París o Londres.

Paco Rabanne nos dio este año una frase que esconde una magia única: “Be a legend” su eslogan para el perfume BlackXS cuya imagen en su versión femenina es la vocalista del famosísimo grupo Blondie, Debbie Harry. Esa misma que fue ícono sexual. Escandalosa, polémica, atrevida y tan audaz que se atrevió a decir que tuvo sexo en el emblemático club CBGB donde tocaron los grandes de la música como Bob Dylan, Elvis Presley, Sex Pistols, Pink Floyd y la cuenta continúa. Esa chica de inolvidables con hits como “one way or another” y “call me”.

La rubia dio de qué hablar desde los setenta y su carrera tomó fuerza de nuevo en 1999 al anunciarse la reunión de Blondie para lanzar el álbum “No exit” recibiendo un disco de oro en el Reino Unido por ventas.

Por su parte, la fragancia Be a legend para hombre es decorada con la cara de Iggy Pop, quien conoció la fama en la banda The Stooges. Conocido por ser pionero en el rock y producir álbumes que fueron legenda de la mano de David Bowie, el rockero era un desenfreno en sus presentaciones en vivo que lo convirtieron en una estrella del rock en el final de la década del 60 representando lo mejor y lo peor de esta generación. Conocido por sus adicciones a la droga y su buena música, ha seguido vigente por sus colaboraciones y sus producciones.

¿Cómo esta época no iba a influenciar en la moda? Su repercusión dio a la costura una mirada popular y masiva. La posibilidad de enloquecer y salirse del parámetro del “buen vesitr” permeando pequeñas revoluciones que fueron grandes cambios en la manera de mirar el cuerpo, los conceptos de feminidad y masculinidad sin hablar del reflejo social a partir de la bajada de tendencias.

Fue su encuentro, el de la señora moda y el señor rock, lo que permitió que, como un virus sin vacuna, la moda calara en la sociedad de una manera fresca mientras el rock hacía de las suyas en un mundo fuera de control, lleno de ideales, aspiraciones y sobre todo: paz y amor.

Nunca fue la moda tan sucia ni el rock tan vestido. Esta campaña es especial porque hace la fusión de esencias: la moda como arte y el rock como moda. Una verdadera legenda.