El dictador de la moda y su impacto en América Latina

¿Quién es el famoso dictador de la moda? Siempre se ha dicho que la moda se dicta. Sí, como una lección en el colegio cuando la maestra tomaba un texto y empezaba a recitarlo para que todos los transcribieran en sus cuadernos. De la misma forma se tiene esa concepción de que alguien en algún lugar lleno de ponquecitos (a lo mejor en París o en Milán), está con una laptop mirando por la ventana y escribiendo cosas como “ya, el otro año se va a utilizar el morado incandescente” o, “mmm, vamos a hacer de Billie Elish la reina por dos temporadas” o “ya que hace unos años puse de moda a los reguetoneros, ahora quiero que se pinten el pelo con reflejitos de todos los colores”.

Para aquellos que se niegan a creer que todo lo que sucede en la industria de la moda es planeado, resulta que la más famosa escena de Miranda Presley en “El diablo viste de Prada” en la que explica el ciclo de la industria a partir de un verde que es turquesa o que no lo es o que es lo mismo, pues tiene mucho de verdad y al mismo tiempo no. De hecho, los marcos de referencia están tan disponibles para Prada o Gucci en Europa como para Desiderata o Arturo Calle en América Latina.

Color

Por un lado sí que es verdad que la moda, aunque cambia cada tres meses con las colecciones, tiene parámetros generales ya dados para todo el globo terráqueo. Si hablamos de color, Pantone, creada en 1963 se ha especializado de tal manera en el estudio del color para la moda que hoy incluso nos da una guía de los colores que se van a utilizar en la temporada. De esta información hacen eco firmas de moda. Para el 2021 se han elegido como colores del año el amarillo brillante y el último gris, dos colores que mezclan el optimismo (por ese año tan raro de pandemia) y el gris como una base sólida para la solidez y el aguante.

Estos dos colores son también pensados desde la ola urbana del streetwear que nos inunda por todas partes. El gris es el cemento, el amarillo es la banda que restringe lugares cuando están construyendo o cuando hay un accidente de tránsito. También es cierto que es inusual la mezcla de estos dos colores al ser de gamas opuestas, el gris es de una paleta opaca y pálida mientras este amarillo es de los colores primarios, vitales y escandalosos. Aún así, ya hemos visto combinaciones de hace algunos años con estos dos.

Texturas

Si las colecciones manejarán la seda, encaje, paño, terciopelo o el vinilo es decisión del diseñador, sin embargo ya los marcos están dados y cada una de las marcas de moda habrá determinado en base a qué textiles estarán basadas las siguientes propuestas. Para ello existe principalmente Texworld, una feria de empresarios de la industria textil que se reúne dos veces al año en París para poner en manos de los diseñadores y compradores cuál será la oferta no para el año presente, ni para el año próximo, las predicciones pueden incluso tener un periodo de cuatro o cinco años dependiendo movimientos del clima o la producción agrícola para el caso de algodones o linos o ganadera para lanas, vicuñas y demás.

En los últimos años la tendencia que crece sin parar es la de aplicar la etiqueta de “sustentable” a todo lo que se pueda. Ser amigable con el medio ambiente es la primera regla ara ser relevante hoy. Es por eso que seguramente los productores de textiles orgánicos que no contaminen son quienes están liderando la competencia y esto se predijo hace muchos años. Stella McCartney es una clara pionera de este manifiesto que va de la mano con activistas con Greta o Leonardo Dicaprio tanto como la preocupación por la contaminación del aire en Ciudad de México o en Tokio. El pulso global nos alcanza a todos.

Es así que tenemos a firmas como Stella McCartney en la cumbre de la seriedad en la industria y a iconos como Emma Watson promoviendo esta movida ambientalista.

“En 2020, ‘reducir y enfocar’ es un mantra para mí. Creo que ahora es un buen punto para estar en cada rincón de la vida. Estaba pensando en recortar, reducir lo que hacemos en general como marca incluso antes de la pandemia. Nunca tiramos materiales ni los quemamos. Observamos nuestro almacenamiento, vimos lo que tenemos en stock, lo reutilizamos y lo reutilizamos”

Stella McCartney

Referencias culturales

Por último tenemos al eslabón de la cultura pop interpretada por la ropa. De lo que se hablará, la música que se escuchará, los lugares que serán top para vacacionar, los movimientos urbanos que harán eco en la población masiva o los artistas que marcarán la pauta.

Esta selección también está especializada en el mundo de la moda. Se llama CoolHunter. Portales como WGSN son reconocido marcadores de tendencias que envían a sus investigadores a lo largo del mundo para hacer una selección de los objetos y vidas que pueden inspirar el presente. Tanto así que lo especifican en su portafolio de servicios:

Presentación de servicios en el portal de WGSN

Hoy el servicio se ha ampliado y es más sencillo seguir lo que está de moda a través de redes sociales, publicaciones de moda, influencers, series de streaming y toda la gama de inspiración que tiene alcances globales.

Lo latinoamericano

Después de este pequeño recorrido, aterrizamos en América Latina. Ese aquí donde tenemos la idea de que quienes dictan la moda son Louis Vuitton o Donna Karan, Jacquemus o Etro. Es incorrecto por decir lo menos ya que ellos también están sujetos a la predicción de tendencias, a la disponibilidad de materiales y al estudio de colorimetría.

Si alguien dicta la moda son agencias como WGSN, Pantone o Texword, información a la que todas las firmas del mundo pueden acceder con un poco de esfuerzo para tener los mismos recursos. Entonces, la competencia pasa por la creatividad de los diseños, por la fuerza que una marca tenga desde su estructura identataria y sus canales de difusión. Incluso hoy, cuando los desfiles tampoco miden el nivel de inversión económica de una firma en espectáculo porque no se pueden realizar debido a la pandemia, los canales que quedan son Youtube, Instagram, Facebook, revistas…. y esas herramientas están disponibles para todos.

Dicho lo anterior, estoy de acuerdo con Camilo y su nueva canción “Ropa cara” en la que se opone a comprar Balenciaga, Gucci y Prada, aunque sí estoy en desacuerdo con quien lo incita a comprar esas marcas porque, vamos a ver, a menos que te la pases diciendo que tu camisa es Balenciaga (gesto muy propio de los Fashion Victims), la marca importa bastante menos que el conjunto en general.

Y, aunque entiendo que Prada rima con nada y cara, viendo el estilo del cantante, creo que podría mirar más a nombres como Dinamarca en Argentina, Christian Colorado en Colombia o Necio en México.