Cuando Yves y Pierre defendieron a Hiroki y Naomi

Hiroki en una sesión de fotos para la revista L'Officiel

Todos los que saben algunos de mis tópicos favoritos en la industria de la moda, sabrán que el modelaje es de una de mis obsesiones, no solo por el hecho de ser la cara más visible del campo, sino porque en este mundo de la indumentaria, la apariencia, la actitud y las formas lo son todo. Vamos a ver dos casos específicos: Hiroko y Naomi.

Por lo anterior, hoy les voy a contar dos historias que me han fascinado por mucho tiempo, una de ellas, es la incursión de la primera modelo japonesa en la moda internacional, se trata de Hiroko Matsumoto, una chica común que fue vista por el pionero Pierre Cardin -que, entre otras cosas, fue el diseñador que impulsó en una primera instancia el Pret a porter y que luego ampliaría su negocio con artículos de decoración- en un viaje a Japón en 1957 y fue suficiente para que el diseñador quedara prendado de esa mirada misteriosa y el cuerpo diminuto y la llevó a París.

Hiroko por Helmut Newton
Hiroko por Helmut Newton

Ya en la capital de la moda, comenzó trabajando para Cardin y fue extendiendo su fama a lo largo de Europa que empezó a entender que la belleza no tiene solo un tipo y que mercados en los extremos del planeta estaban a la espera de ser representados en las élites del diseño y de la ropa. Hiroko aprovechó cada uno de los minutos que estuvo frente al lente para darle la oportunidad a otras mujeres que no encajaban en el estereotipo caucásico de belleza, entraran en el panorama.

Es así como durante los años sesenta fue fotografiada por nombres como Irving Penn o Helmut Newton y llegar a ser incluso la cara de firmas como Nina Ricci. Como la prudencia lo indica, terminó su carrera en 1967, probó con la actuación en una película de François Truffaut y se fue alejando del foco público para dedicarse a la maternidad sin dejar de ser editora de moda. Hiroko fue la primera modelo japonesa en la meca de la moda.

El segundo caso fue la legendaria ira de Yves Saint Laurent cuando se negaron a poner a Naomi Campbell en la portada de la revista Vogue Paris. Fue un escándalo, una guerra abierta, una tragedia, tanto que amenazó a la revista con quitar toda la publicidad de la firma Saint Laurent -que era mucha-. La revista accedió haciendo a Naomi, en 1989, la primera modelo negra en la portada y tiempo después, la segunda modelo negra en ser la cara de la versión británica de Vogue.

El caso de Naomi Campbell es sumamente interesante por todas las barreras que llegó a romper a punta de carácter y de ese caminado con una fuerza que hasta el momento, nadie ha podido superar. Naomi se comió el mundo en los noventas al ser descubierta en un centro comercial y convertirse en una de las súper modelos, esas que no necesitaban su apellido, era suficiente llamarlas Naomi, Claudia, Cindy, Linda o Christy.

Naomi en la portada de Vogue Italia
Naomi en la portada de Vogue Italia

Hoy, a sus 48 años, sigue siendo tan activa como siempre protagonizando campañas para firmas como Moschino, Versace, Swarovski o H&M. Sus últimas portadas han sido para revistas como Número en abril, GQ British también en abril o Love magazine para la temporada primavera verano, todo este año.

Es así como vemos la fuerza de los diseñadores que son los que ven el futuro no solo de las prendas, sino de la belleza y de las modelos que llegan a romper muros y a cambiar el patrón para ampliar el horizonte hacia una visión más abarcadora de la belleza, la imagen y la impresión.