Tiempos de novias creativas – Vestidos Primavera 2020

Las bodas, un evento tan incorporado en la tradición occidental que aún con todos los cambios sociales que vemos hoy como el empoderamiento de las mujeres o la libertad de los hombres para hacer planes como adoptar solos, esa institución llamada matrimonio sigue inamovible. Sí, puede ser que un poco más laxa, flexible y no tan estricta como hace años (gracias al cielo) pero aún las futuras novias sueñan desde muy chicas con ese día que se convertirá, de pronto, en el recuerdo más vívido de sus vidas.

Por su parte, los hombres aunque no tienen tan incorporado su rol desde muy chicos, ya desde la adolescencia comienzan a escuchar la broma de «tienes noviecita» y el emparejamiento se convierte en presión social, tanto que incluso cuando se está alrededor de los treinta años y los demás miembros del grupo social comienzan a casarse o a tener hijos, la idea de que ese ese el siguiente paso en la vida es innegable. Son pocos los que ven su futuro como una soledad densa, al contrario, todos, hombres o mujeres, tenemos la ilusión de juntar nuestras vidas con la de alguien más por el resto de la existencia.

Pues así como ha evolucionado el matrimonio, también los vestidos han tenido su cuota en ese cambio. Estamos en la semana de la moda de vestidos de novia para la primavera 2020 (porque la primavera es la época perfecta para casarse) y hemos visto la modificación de los cortes, los colores y hasta las tipologías para novias que no quieran el tradicional vestido de novia y quieran probar otras opciones, algunas para elegir se las comparto a continuación.

El blanco puede no ser una opción

Ya hemos visto como al cerrar los desfiles en las semanas de alta costura se suele poner un vestido de novia que diseñadores como Jean Paul Gaultier los han hecho negros, rojos, verdes, de todos los colores ampliando la gama de las novias que no se sienten identificadas con el impoluto blanco.

Pues Vera Wang es una de esas que se ha dado a la tarea de cambiar los colores pero no de manera tajante y violenta, ella en vez del blanco, lo que propone son tonalidades pasteles.

Colección de vestidos de novia Vera Wang para la primavera 2020

Estos vestidos tienen todas las características de un vestido de novia convencional: faldas amplias, estilos griegos, tules, escotes, arreglos florales en hombros, pero la variación del color los hace ideales para una ceremonia al aire libre e incluso tienen la gran ventaja de poder ser utilizados en otra ocasión.

Arriba los pantalones

La revolución que propone Cushnie es eliminar la falda para aquellas novias que se sientan más cómodas en un buen par de pantalones. Pese a que no es lo habitual, sí es revolucionario ya que la imagen visual es impecable. Los accesorios que agrega Cushnie como encaje o la sencillez con la que se contemplan los pantalones con bota ancha y una blusa con escote en V profundo es muy apetecible para marcar la diferencia.

Muestra de la colección de novias de Cushnie

Los pantalones ya venían siendo motivo de discusión ya que, por ejemplo, en bodas de personas gay es lo más habitual (por obvias razones), pero también la interpretación simbólica se puede ampliar y pensar en aquellos mujeres que no suelen usar faldas. De hecho, tengo varias amigas que no tienen ninguna en su closet y sería una imposición injusta que deban utilizar una falta o un vestido que no refleje su vida cotidiana y quienes han decidido ser.

Las más alternativas

Para las más lejos de la idea tradicional de novia, les tenemos la marca Danielle Frankel. Su colección está compuesta de las más diversas prendas, tipologías y textiles, todo en blanco. Aunque la firma es muy nueva, comenzó en 2017, su estilo urbano y nada convencional ha generado una nueva ola de mujeres que deciden tomar caminos más alejados del «matrimonio de ensueño». En sus prendas se pueden encontrar abrigos largos, abrigos abiertos con vestidos transparentosos e incluso para aquellas amantes de caminar por la ciudad, escalar o mochilear el mundo, pueden encontrar un buzo amarrado en la cintura.

Vestidos de novia de Danielle Frankel.

Para quienes se inclinan por estas decisiones, se debe pensar que elegir un vestido diferente a lo que se está acostumbrado también exige de alguna manera que el resto de la boda sea coherente, con ello me refiero al hecho de que quienes eligen por ejemplo el vestido de la mitad en la imagen de arriba, también se casen en un lugar poco común como el bosque, un páramo o algunos de los polos.

La felicidad y practicidad ante todo

Lela Rose es posiblemente una de las más divertidas diseñadoras de vestidos de novias. Aunque en la ampliación de su colección se encuentran los cortes habituales y los detalles establecidos como objeto de deseo para las novias, en ocasiones sorprende por ejemplo con el vestido de abajo a la derecha que es un traje sastre hermoso con aplicaciones en una chaqueta cruzada sin mangas. El vestido de la mitad también nos propone una nueva versión del vestido corto para las bodas.

Vestidos de novia de Lela Rose

Otras de las cosas que tienen mucho en cuenta los estilistas es que cuando se opta por un estilo sencillo y que no representa una novia clásica, para reforzar la fuerza de la elección de atuendo se puede armar una novia con accesorios que quiten el aliento. De lo contrario, si su intención es más bien tener una boda sencilla en la que se pueda divertir y mover rápidamente, el cabello suelto o con una sencilla pero elegante cola de caballo, puede ser el detalle perfecto.

Y ustedes ¿cómo fue o cómo se imaginan su vestido de novia?

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