Street Style: ayer y hoy

Deleitarnos en los looks que llevan los extraños en la calle nos parece algo perfectamente normal en la actualidad, sin embargo el street style es un fenómeno relativamente reciente que tomo fuerza a través del uso generalizado y omnipresente de las pantallas digitales.

Los primeros intentos de registrar las apuestas estilisticas de la gente comenzaron en ciudades, consideradas elegantes según el imaginario social, como París y Londres. Allí, el interés de Edward Linley Sambourne (1905) y los hermanos Seeberger (1920) llevaron a la prensa estas imágenes donde predominaban los miembros de clase alta con looks hermosos, aunque poco variados y uniformes. 

Imágenes Getty Images consultadas en S moda y Elle España.
Imágenes Getty Images consultadas en S moda y Elle España.

Varias décadas después, Bill Cunnigham en los 60’s, inició su sección en el diario New York Times titulada ‘On the street’ donde publicó, hasta su muerte en el 2016, los outifits que ganaban la atención de su lente en las calles de Nueva York. 

Hasta ese punto el estilo callejero permaneció restringido como una característica propia de las grandes capitales del mundo, aunque al imprimirse las imágenes en papel su alcance era mucho menor, y solo se enteraban de ello quienes vivían allá o tenían la suerte de viajar, comprar un periódico e incluso toparse con el mismísimo Bill en alguna esquina. 

El gran punto de inflexión, la primera llamarada, surgió en el 2005 con The Sartorialist el blog de Scott Schuman quien de manera espontanea comenzó a retratar a personas del común cuyo estilo tenia ese je ne sais quoi, abarcando un espectro amplio que iba desde un dandy hasta un skater, de una mujer inspirada en el new look de los 50’s hasta una motivada por el boho chic de la actriz Siena Miller. 

Imagen tomada de Pinterest
Scott Schuman. Imagen tomada de Pinterest

De esos años donde todo fue novedad aparecieron otros nombres clave como Jack & Jil’, Face Hunters (Yvan Rodic), Phil oh y Tommy Ton, solo por mencionar algunos.  Gracias a ellos nos familiarizamos acerca de cómo lucían grandes nombres de la industria: Anna Wintour, Carine Roitfeld, Anna dello Russo o Giovanna Battaglia, también se visibilizaron mujeres con estilos fascinantes: Alexa Chung, Olivia Palermo, Miroslava Duma o Susie Lau. 

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La eclosión que propició el Street Style también engendró nuevos formatos para la comunicación de moda como son los fotolog, blogs, tumblr hasta llegar a Instagram, el gran catalizador actual de tendencias. En los últimos 13 años desde que se creo The Sartorialist muchos piensan que se ha perdido la originalidad de los looks, creen que la rentabilizazión del fenómeno ha afectado su credibilidad y que muchos ‘cazadores’ salen a las calles sin tener el ojo para captar esos detalles o actitudes que cambian por completo un ensamble. 

En lo personal creo que la  narrativa que logra cada fotógrafo cuando registra, por ejemplo, una semana de la moda es lo que hace la diferencia, pues al uno ver las galerías no encuentra un recorrido aleatorio sino que capta el ambiente del lugar, los colores, las siluetas y los acentos predominantes, algunos lo consiguen más que otros. Por mi parte sigo enamorada de lo que hace Tommy Ton en ocasiones para Vogue, disfruto mucho de lo que hacen Diego @collagevintage2 o Aldo Decaniz @aldo_decaniz  porque trascienden la literalidad que tiene una industria que vive de la apariencia y muestran esos aspectos que vivifican la ropa.

Foto por Aldo Decaniz en Colombiamoda 2017
Foto por Aldo Decaniz en Colombiamoda 2017

Ahora mismo el estilo de las calles se ha convertido y continua siendo una fuente considerable de ideas para las marcas, quienes a través de lo que expresa la sociedad en las redes sociales van tanteando los éxitos de consumo que se avecinan. En esa medida, como todo hace parte de todo, nunca antes habíamos estado tan conscientes de cómo nos vemos los unos a los otros, generalmente como si de un escáner se tratara, y de cuánto le debemos a la proyección externa  las decisiones de estilo que tomamos a nivel cotidiano. 

Vivimos un nuevo tiempo y la mayoría de nosotros, en diferente grado, se encuentra inmerso en esta realidad  que no para y no sabemos hasta donde nos va a llevar. La plegaria de siempre es que ojalá nos hagamos bien a nosotros y a los demás en medio de todo esto y bueno también que en esas mañanas donde no sabes que ponerte no temas sacar ideas de aquella foto que te gustó. 

 

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