¿Quiénes somos para la moda?

La moda además de tratar temas de apariencia llega hondo cuando de personalidades se trata. Muchos vemos cómo las categorizaciones y esas especificaciones del mercado han hecho de las herramientas del marketing una forma de saber qué se vende, quién lo comprará, en qué más está interesada esa persona, cómo hacer que además del buzo beige con un escote en V que está viendo en la página web, también agregue al carrito un collar dorado con forma de pluma y de paso unos botines cortos de tacón bajo de un tono más oscuro para que tenga ante sí la tentación de comprar todo lo que pueda movida por el deseo. Siempre la motivación inicial es descubrir ¿Quiénes somos?

Las super modelos del nuevo milenio que están haciendo un singular cambio de generación

Pues lo que se conoce como “segmentación del mercado” en la industria de la moda implica un estudio interdisciplinar y toma en cuenta muchos campos, es decir, que cuando las empresas definen los productos que van a sacar al mercado han tenido antes todo un análisis de lo que está “cool” en el mundo. Es lo que se conoce como “coolhunting”. De hecho, hay cursos especializados para dedicarse a ello que se traduce como “cazador de tendencias”. Son hombres y mujeres que viajan por el mundo descubriendo los debates nacionales que mueven a las personas como el feminismo, el aborto, el matrimonio igualitario, las iniciativas en contra del cambio climático, también los movimientos artísticos urbanos que estén surgiendo con fuerza y cuya estética pueda ser adaptada a una colección o a una línea de accesorios como en su momento fueron los punk, el grunge, el folk, etcétera.

Reunión de super modelos en la revista V MAN

De hecho, es tanta la complejidad de estos servicios que le dicen a las marcas a lo que le deben prestar atención, que portales como el londinense WGSN, famoso en todo el mundo, ofrece información de la más variadas en cuestiones de pronóstico de tendencias. Desde los colores que están siendo importantes hasta la forma de decorar la sala de la casa de manera moderna. De hecho, en su parrilla de productos dice:

“Manténgase un paso por delante de la competencia. Lleve un seguimiento de lo último – y de lo que vendrá – con nuestros pronósticos con 2 y 5 años de antelación sobre tendencias de consumo, retail, ropa, mobiliario, artículos para el hogar y estilo de vida, entre otros.”

WGSN

Pero esta es información introductoria que todos los que saben de moda deben conocer mucho más que yo. Lo que quiero contar es la manera en que la cultura pop a dado su aporte a esta manera de dividir a la población para poder darles lo que cada uno quiere sin que tengas que pasar por muchas prendas glam antes de llegar a las románticas con encaje que te gustan. Por dar un ejemplo.

La historia se remonta a los gloriosos años setentas en donde la libertad era la aspiración y en donde los movimientos hippies propulsaban un “paz y amor” que más allá de promover la promiscuidad y el fin de la guerra de Vietnam, lo que proponían era que cada uno tuviera la oportunidad de vivir según sus propias normas. Como lo dijo San Agustín: “Ama y haz lo que quieras”.

En esta década tuvimos dos hitos populares que cambiaron la historia de la clasificación de públicos. El primero de ellos es el lanzamiento de la serie “Los ángeles de Charlie” en 1976. Allí la televisión le permitió a las mujeres decidir entre tres estereotipos de mujeres diferentes para poder identificarse: podías ser la chica romántica y soñadora, la estricta o la casual desordenada. Sin importar cuál fuera tu elección, una cosa en común era que las tres tenían una fortaleza y un poder inigualable. Luego de la serie que fue hasta 1981, se filmó una versión para el cine con Drew Barrymore, Cameron Díaz y Lucy Liu en donde de nuevo podíamos admirar a una de las tres que eran tan diferentes en algunos sentidos como similares en otros. Se espera que en 2019 se estrene un nuevo re-make de la franquicia con Kristen Stewart como protagonista.

Elenco original de la serie Los ángeles de Charlie

El segundo hito fue masculino y es con la famosísima (hasta el cansancio) canción Y.M.C.A de los Village People. La pista que fue lanzada en 1978 vendió más de 5 millones de copias en todo el mundo y luego un elemento que fue revolucionario para la subdivisión involucraba una multiculturalidad mal recibida por muchos. Teníamos también caracteres para identificarnos: ¿eras el motociclista, el indígena, el policía, el vaquero, el constructor o el soldado? Seis tipos de personalidades estereotipadas para saber qué debían vender. Es sin contar en el fetiche que surgió de esa banda y por lo tanto hoy tenemos desnudistas que usan esos mismos disfraces.

La exitosa banda Village People que crearon el hit Y.M.C.A.

Más adelante tenemos una perfección de la técnica con las maravillosas y siempre carismáticas Spice Girls. Es con ellas, agrupadas en 1996 cuando pudimos ver una especificación más ligada a una estética y a un tipo de personalidad específico. Entonces, podías elegir si eras la salvaje, la deportista, la bebe, la loca o la fashionista y a partir de esa decisión, debías comprar en este o  aquel lugar. Es sin contar su mayor éxito: Wannabe. Ellas impusieron moda de formas certeras y se ciñeron a su rol dentro de la banda para no perder a los fans que veían en esa diferencia de actitudes una cercanía con sus propias vidas sin necesidad de “parecerse” a las otras girls.

También en los noventas se armaron productos que nos indicaban ciudades con personas de todo tipo de creencias, preferencias y gustos que podían convivir en armonía sin que las diferencias fueran expuestas como armas para la discusión. Así es como vimos triunfar a Friends. En esa seria eran 6 tipos de personalidades: Rachel la romántica snob; Mónica era la obsesiva; Phoebe la despalomada; Joe el tonto guapo; Chandler el divertido buen amigo y Ross el eterno enamorado.

Formula similar nos presentaron las Kardashian que, siendo todas cortadas con una misma tijera, existen sutilezas que parecen pasar desapercibidas pero que son armas de captación eficaces. Entonces también tenemos esta variedad de tipologías en mujeres que hacen parte de la casta curvilínea y adinerada. Es también la fórmula de la venta de líneas como cosméticos, productos deportivos o artículos de lujo asociados a estrellas con millones de fans quienes corren a comprar y a pedir online cosas porque sus ídolos las publicitan.

Cada vez se amplía más el rango porque nosotros, como sujetos que vivimos mediados por múltiples relaciones sociales y marcos de referencia que nos identifican, tendemos a apropiar características de nichos cada vez más pequeños. Es eso lo que el mercado quiere de nosotros, que forjemos un proyecto de vida siguiendo ciertos modelos o formatos que nos muestra la cultura, sobre todo la cultura pop.

Hoy también podemos hacer el mismo análisis con bandas tan grandes y famosas para el público adolescente como, por ejemplo, BTS. Los coreanos insignia del K-Pop son siete y existen páginas, blogs y foros en internet dedicados a develar la personalidad de cada uno de los miembros básicamente para que elijas cuál quieres ser.

Integrantes de la banda de K-Pop, BTS

De esta manera conviven un eclecticismo en la moda con una uniformidad de los estilos. Una variedad de opciones para armar el concepto personal de estética y al mismo tiempo te muestran cuatro, cinco, seis o siete tipos específicos de personas para que elijas el cajón en el que quieres ser percibido. Estas contradicciones de la moda son esenciales para entender que esta industria trabaja con mucho más que la apariencia. Y ustedes ¿con quién se identifican?

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