Mueren las tendencias, reinan las referencias

La evolución de la industria de la indumentaria es estrepitosa. Cambian la formas de consumo, de búsqueda, de inspiraciones y hasta la manera en que se desarrollan las colecciones y se ponen a la venta se ha acelerado por la facilidad tecnológica para acceder a desfiles y a prendas fetiches que se venden como pan caliente.

Casi podríamos decir que el streaming al que nos han acostumbrado las redes sociales, exige que lo que deseamos, lo queramos tener inmediatamente. También se reducen los ciclos, ya las dos temporadas oficiales (primavera-verano y otoño-invierno) no son suficientes y las firmas que se jacten de estar al día con los calendarios lanzan por lo menos seis colecciones anuales. También debemos poner foco en la libertad del estilo y la configuración multi-temática que convive en las calles de todas las ciudades.

Tendencias otoño 2017 según Comunicae.es

Entonces, si hoy podemos utilizar lo que queramos siempre que nos sintamos a gusto y refleje lo que sentimos en el día ¿para qué sirven las tendencias?

En principio les diría que sirven para suponer un «orden» en los aspectos más formales de la moda. Esto sería que las revistas y diarios puedan clasificar los colores, las telas y los cortes que más se ven en las colecciones y en las pasarelas para decirle a sus lectores cuáles son las cosas que más se repiten, cuáles los patrones que están dominando la cabeza de los diseñadores, pero siendo sinceros, esa información sobrepasa por mucho la manera en que hoy la población en general consume ropa.

Pensé en escribir sobre esto porque el domingo pasado leí la Revista Viva, el complemento dominical del diario El Clarín en Argentina. En él se gastaban muchísimas páginas describiendo las tendencias de la temporada y entonces algo vino a mi mente: ¡son las mismas de siempre!

Tendencias otoño 2013 según Blanche´s Blog

Si bien no son estrictamente las mismas de siempre, si es una especie de ruleta de feria con un limitado aporte de ideas que van rotando de un año a otro diciéndonos lo mismo. Por ejemplo, asegura el especial de tendencias que adiós al blanco y negro, ahora lo que se vienen son colores de gama tierra (amarillos, rojos, tonalidades de camel…) por su parte en la revista Musa, también de Argentina, nos amplían la colorimetría que se va a usar asegurando que son los colores tierras, al igual que Viva, pero incluye el flúor, azul, turquesa, gris y negro.

Por su parte, el Diario La Nación nos dice que la temporada va a estará llena de «colores abrigados» (sinceramente no sé qué es un color abrigado) y amplía diciendo que la moda está en los «destellos metálicos» es decir que al final se alejan de los demás medios al no asegurar la gama tierra como impronta. Con quien cierro el paneo es con el blog Lookea, en el que sí priorizan los tonos tierras incluyendo por ahí el celeste que no hace parte de este grupo.

Tendencias otoño 2014 según el Diario Del Alto Aragon

Pero, ¿saben cuál es el problema de los colores tierra? que son la más fácil asociación con el otoño y por ende con el invierno. Recuerdan aquella escena en la que Miranda Presley, el diablo vestido de Prada dice: «Flores para la primavera ¡qué original!» pues eso mismo pasa con las tendencias hoy, están asociadas a elementos que son noticia internacional desde hace años, como las zapatillas deportivas, otra de las tendencias que no se escapan a los portales que analizan moda.

Ahora volvemos a la misma pregunta del principio ¿para qué sirven las tendencias? para no mucho.

No solo vivimos en una época en la que la normatización de la moda es absurda, sino que son tiempos en los que las personas se guían menos por el diario y la revistas para comprar que por los influencers. Y estos no solo combinan como quieren dependiendo del lugar del mundo en el que estén o al que viajen, sino que también cobran muchísimo dinero por recomendar prendas estén o no en la lista de tendencias. Para que se hagan una idea, el precio de una foto patrocinada puede superar los 10 mil dólares si la cuenta tiene más de medio millón de seguidores. Se imaginarán los ingresos de Gigi Hadid que tiene más de 45 millones de seguidores.

Tendencias otoño 2013 según Vogue España

Entonces el dinero ya no está en las tendencias sino en las referencias, en las recomendaciones de los actores de la moda, en la influencia que tienen las series de televisión y las películas a la hora de comprar, en que las marcas sin importar sus criterios de diseños, están más interesadas en que alguien use su ropa para que se venda que en alinearse con las «tendencias», de hecho les conviene más tener variedad para que no caigan en el error de tener el mismo buzo escotado en V color carmesí al igual que toda su competencia.

Por último tenemos en las revistas y diarios que todavía hacen esos especiales de tendencias. Ellos son patrocinados, ellos tienen marcas específicas en sus catálogos, ellos generan relaciones comerciales con las firmas. Es por eso que puedo concluir, arriesgándome a estar equivocado, que si a una revista le mandan mucha ropa celeste, no dirá otra cosa más que el color de la temporada es… chan chan chan… celeste.

Tendencias otoño 2016 según el blog Nací con tacones

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