…¿Y los hombres plus size?

Dice el filósofo francés Roland Barthes que en el momento en que alguien le pone nombre a un poema, lo está convirtiendo en mercancía. Es decir, a lo que se refiere es que el mundo capitalista es tan absorbente, una fuerza magnética tan imposible de evadir que todos terminamos funcionando con ideas que están asociadas al dinero, a la mercancía y al flujo de capitales.

Modelos Plus Size recrean publicidad de Calvin Klein.

Lo mismo para con la moda. De hecho, es lo más importante que pasa con la moda. Pese a su función artística o de necesidad, la industria de la indumentaria lo que necesita es vender y para ello hace uso de todo lo social que pueda ser relevante para la masa de consumidores. En esta ocasión hablaremos de la llegada del movimiento Plus Size al modelaje masculino.

Empezaríamos por decir que no es algo nuevo, de hecho lleva ya un par de años siendo noticia por la relevante importancia que al parecer ha tomado el mismo tema entre marcas que ahora intentan incluir a mujeres plus size en sus pasarelas y sus campañas. En el caso de los hombres es menos polémico porque de por sí ya es menos visible el modelaje masculino pese a que cada vez hay más espacio para la moda de hombres, segmento que está haciendo que marcas empiecen a tener divisiones de hombres y que incluso se tenga una semana de la moda masculina en las ciudades importantes.

Jonas Glöer, uno de los modelos más cotizados en la industria con una delgadez pronunciada. Foto del desfile de Lanvin Otoño 2019.

Sin embargo, debemos tener en cuenta que lo que es «sobrepeso» para una mujer está muy aclarado según las medidas a las que se aspira, la forma de la cintura que se debe tener o incluso el grosor de las piernas. Todos conocemos cuál es el estereotipo de belleza femenina que ha dominado la sociedad y es el mismo: cuerpos delgados y frágiles. De las mujeres parecería que no se espera nada más: a ellas no se les exige que estén marcadas, que tengas tal o cuál músculo desarrollado siempre que no haya grasa a la vista.

En cuanto a los hombres la cosa cambia porque hay unos que delgados se ven bien, otros deciden la delgadez con algo de marcación, otros van a por el volumen y terminan pareciendo actores representando a súper héroes y otros sencillamente tienen un cuerpo promedio y eso es suficiente. Si no, solo debemos enfrentar a hermosos hombres con diferentes cuerpos como Tomothée Chalamet y Chris Evans, uno con una notable delgadez y el otro tonificado.

Son más aceptables los hombres «pasaditos»

Esa es una de las razones por las que no interesa tanto la regla en los hombres. Lo que sí está claro es que los «gorditos» no son tan contemplados, pero hay referentes como Leonardo DiCaprio fotografiado en esa playa con muchos kilos de mas, o Seth Roger o Jonah Hill o Jason Segel o Vince Vaughn, todos actores a los que tener un cuerpo escultural no les ha importado para nada en los últimos años y aún así han estado en el prime del cine y la televisión en los Estados Unidos. Son entonces ellos representantes del plus size? Yo me inclino a pensar que sí.

James Corden, Jason Segel y Jonah Hill
Seth Roger, Leonardo DiCaprio y Vince Vaughn

Si vamos directamente a las pasarelas, encontramos que hay más variación que en el mundo de las mujeres. Hay firmas como Berluti que eligen modelos muy delgados, otras como Moschino o Versace eligen sobre todo a hombres marcados y con mayor masa muscular, firmas como Billionare tienen en su pasarela a personas mayores que no cumplen los estándares de belleza tradicionales y a pesar de todo se logra ver una variedad importante sin que esto sea visto como inclusión sino como una aceptación tácita de las diversas formas que los hombres pueden conservar sin perder su sex-appel.

Lo mismo pasa a la hora de comprar ropa. Si no es suficiente la talla XXL, que suele ser la más grande para hombres, es porque el problema va más allá de tener unos «kilitos de más» y pasa a ser un problema de obesidad grave que no debe ser avalado por la moda diciendo que un cuerpo de esas proporciones es «normal». No lo es. Aquí la salud es lo primero.

La comercialización del Plus Size

Por la otra parte el análisis va a modo de crítica a todas las firmas, agencias y clientes que incluyen en sus parrillas a modelos de tallas grandes solo para que sean percibidos como marcas a las que les importa lo que está pasando en el mundo en materia de cánones de belleza. Pese a ello, es solo un recurso que no tiene la suficiente importancia a la hora de medir estas inclusiones con la totalidad de sus productos.

Zach Miko es probablemente el modelo de tallas grandes más reconocido hoy en el mundo. Eso por decir mucho ya que su trabajo en la industria no es tan exponencial como el de otros modelos y solo ha tenido repercusión por representar el movimiento en el campo masculino.

Bill Clark, el modelo Plus Size de la agencia Whihelmina con base en Estados Unidos.

Tenemos también algunas agencias de modelaje grandes que han salido rápidamente a decir que ahora ellos también tienen modelos de tallas grandes porque el mundo necesita reconsiderar los estereotipos de belleza. Pero teniendo un par de estos modelos no es el cambio, al contrario, es una forma de poder fichar más clientes para poder conseguir mejores contratos. Es el caso de Whihelmina con Bill Clark, One Management con Josh Ostrovsky o IMG que en un intento de adelantarse a la competencia, creo todo un apartado para los modelos de talla grande con modelos como Nemar Parchment y Myles David.

Por supuesto alabamos la diversificación del mundo de la moda pero también creo firmemente en que la democratización y la inclusión de todas las siluetas debe estar normatizadas porque la moda es precisamente eso: un modo. Un modo de entender nuestra sociedad, de plantearnos quiénes somos y qué hacemos en el mundo y en una civilización tan propensa a sobrevalorar la imagen, vestirse bien es algo a lo que todos podemos aspirar sin tener que compararnos todo el tiempo con los modelos de los afiches de los centros comerciales, pero también forjar una silueta es parte de los ciclos de la moda.

Seguramente seguiremos viendo propuestas de este tipo, fenómenos que corten el lado más dictador de la moda y la belleza, pero siempre vamos a querer ver esos estereotipos en las revistas, en las redes, en las pasarelas y en las vitrinas porque nos permiten soñar.

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