Making the cut, legendario!

La moda lo es todo. Ahora que la competencia se ha diversificado y atrás quedó la televisión en el old fashion way, las plataformas le están apuntando a todo tipo de producciones que puedan acaparar el ojo de los exquisitos consumidores de streaming que nos hemos vuelto. Pues les quiero decir que ya no me da la tarjeta de crédito para pagar Netlix, HBO, Amazon, Fox, Hulu, Apple TV y sabrá Dios cuáles más vienen el camino. Pero en la variedad está el placer y es por ello que buscando productos de moda, nos encontramos con Making the Cut, una propuesta de Amazon en la que 12 diseñadores emergentes de muchas partes del mundo compiten por un premio de un millón de dólares, un entrenamiento para liderar una marca de moda mundial y la oportunidad de vender una colección en las plataformas de Amazon.

Claro que la idea no es tan novedosa ya que tenemos al famoso y hasta el momento duradero (ya van 19 temporadas) Proyect Runway y hace poco reseñamos la contrapartida de Netflix llamada Next in Fashion con Alexa Chung y Tan France como presentadores. Sin embargo, debo decir que Making the Cut es mi favorito por las siguientes razones:

Los presentadores (y productores)

Los presentadores Heidi Klum (reconocida por ser una súper modelo, un ángel de Victoria Secret y por presentar Proyect Runway) y Tim Gunn (quien dirigió un curso de diseño en Parsons y luego saltó a la televisión donde su mayor éxito fue Proyect Runway) ponen magia al show con su increíble química, su espontaneidad e inteligencia. Pero también tienen una larga trayectoria en la moda y fueron quienes crearon el show y lo producen. Esto nos da una profunda sensación de que cada detalle fue pensada dentro del mundo de la moda. Son divertidos, son fuerzas opuestas y la capacidad de visualizar el potencial de los diseñadores es invaluable y una clase maestra para todo aspirante a diseñador.

Los jurados

Si bien hay gente famosa en la moda, hay algunos que lo son más y desde hace más tiempo. Hablo de la increíble Naomi Campbell, la diosa de ébano quien funciona a la perfección como jurado. Tiene visión, determinación y una franqueza que genera momentos de tensión en el programa. También la experiencia de Josep Altazurra (una de mis firmas favoritas) le da un aterrizaje muy concreto a las creaciones ya que él mismo dirige una exitosa marca. Nicole Richie es un ícono de la cultura pop en los Estados Unidos y la creadora de la línea de joyería House Of Harlow 1960. Chiara Ferragni (ella también tiene su documental disponible en Amazon) es la primera blogger en construir un imperio y una fortuna. La italiana le da un toque moderno con una visión muy actual de lo que se mueve en el universo del retail. Por último y no menos importante, al principio del programa juzga Carine Rotfield quien fue una de las más brillantes editoras de Vogue París y dirige CR Fashion Book, una publicación imperdible.

Las locaciones

Una de la cosas más destacables del programa es el manejo de los exteriores y la oportunidad de ver diseñadores que interactúan con diversas culturas y trabajan con elementos dispersos para crear. La competencia arranca en Nueva York pero se traslada a París, la principal ciudad de moda y de dictado de estilo para cambiar y viajar a Tokio que representa lo nuevo. Ver en Louvre, el Arco del Triunfo, el Museo de Arquitectura en Tokio o una gran azotea en la Gran Manzana le da al programa una sofisticación que refresca las escenas en el estudio de diseño y agiliza el tiempo entre máquinas de coser y hermosos paisajes. Eso sin contar que la producción realmente invirtió una gran cantidad para tener lo mejor de lo mejor.

Los concursantes

Otra de las genialidades del programa es que trae a diseñadores que ya han tenido experiencia en la construcción de una marca y en eso se enfocan. Los desafíos en cada programa no van en poner a diseñadores a construir cosas nuevas para demostrar que pueden simplemente hacerlo. Contrario a ello, la impronta es que cada diseñador demuestra qué significa su marca, su mundo, cuál es su estética y qué haría con un millón de dólares. El programa propone una vinculación directa con el mundo real de la moda al mostrar a diseñadores con mucho talento luchando por convencer a todos de que su visión es justo lo que el mundo real de la moda espera.

Los incentivos – Get Real

Es justamente el nuevo nivel que deben tener los programas de este tipo porque: 1. El ganador de cada desafío vende su diseño ganador inmediatamente en Amazon. 2. Tienen ayuda, no solo se trata de correr contra el tiempo (hay también mucho de ello) sino de diseñar, por eso se les asignan costureras para que se enfoquen más en el diseño que en el ensamblaje. 3. Las compras son ilimitadas, son hechas en tiendas en París, Tokio y Nueva York, así que se utiliza el mundo real para dejar volar la creatividad.

Making the Cut es definitivamente el mejor que he visto entre todas las opciones y no puedo esperar a que haya una nueva temporada.

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