La inclusión en la industria de la moda: Marcas Vs. Clientes

Campaña Glossier
Campaña Glossier

La inclusión es definida por la Real Academia Española como la «Conexión de amistad de alguien con otra persona» y en las industrias de la moda y la belleza cada vez se utiliza más este término para vender. En el último desfile de Victoria Secret vimos la participación de  Winnie Harlow, la primera modelo con Vitiligo, en los catálogos de Asos y Forever 21 vemos pieles naturales con estrías o celulitis, en Glossier, un referente del skincare en la actualidad, vemos a los clientes como su imagen en las campañas,  sin embargo, si vamos a las audiencias, en ellas todavía persiste ese afán de perfección. La gente sigue siendo despiadada en sus comentarios en las redes, hay una brecha entre el lenguaje de las marcas y lo que opinan los consumidores. 

Un ejemplo de esto paso recientemente cuando NETFLIX estrenó la película ‘Sierra Burguess es una Loser’, una historia en la que un chico guapo, interpretado por el último galán juvenil Noah Centineo, se enamora de una chica hermosa con sobrepeso que no encaja en el prototipo de belleza imaginado y cultivado por tanto tiempo. Los apuntes de las internautas eran: «la protagonista es fea», «un chico así jamás se enamoraría de una chica así», entre otras ideas, todas negativas, en torno a la posibilidad de vivir en tiempos más diversos e inclusivos. 

 Por su parte la revista S Moda de España, una de nuestras favoritas, en su edición de Septiembre contó con la modelo Paloma Elsesser, quien señalaba:

 “Creo que la moda es un actor importante en esta transformación. Las fronteras están cayendo, pero espero que no sea algo impuesto y que surja de una manera natural. Y esto pone de relieve que tenemos que seguir reivindicando y propagando la presencia de individuos diferentes, porque todos contamos»

Paloma Elsesser
Paloma Elsesser en S Moda Septiembre 2018

En ese sentido la voluntad de las marcas y de los medios de comunicación, sea o no por mercadeo, representa un aporte para contribuir a que los consumidores abran sus mentes, se acepten a sí mismos y a los demás en medio de las diferencias.

En mi opinión el debate ya no debería recaer solamente sobre la responsabilidad de las firmas o las líneas editoriales, sino que debe centrarse en los clientes, quienes mantienen un diálogo negativo, despreciando constantemente aquellos productos e historias que les muestran apuestas novedosas. 

Otro caso indignante es el de Miss España, Ángela Ponce, de quien se escribe y dicen cosas absolutamente denigrantes por ser transgénero, para quienes no lo sepan, bien lo decía Simone de Beauvoir: «Mujer no se nace, se llega a ser» y lo mismo pasa con ser persona, es un esfuerzo consciente que genera resultados, pero que no sucede por arte de magia. 

En este punto, la responsabilidad recae sobre los clientes, quienes tienen la capacidad de construir o destruir este momento tan especial que vive la industria, es por eso que las marcas no deberían elegir sus mensajes y caras como en cuenta gotas para permanecer vigentes (Victoria Secret incluye una pequeña cuota, este año Harlow, para mantener viva la conversación en torno a la firma sin lanzarse a ofrecer una variedad proporcionalmente importante) sino que deben lanzarse con toda la diversidad posible y sensibilizar a los consumidores para aterrizar sus expectativas y conducirlos a celebrar la belleza única de lo diferente. 

Winnie Victoria Secret
Winnie Harlow en el Victoria Secret Fashion Show 2018

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