La cara blanca de Elizabeth I

Ellas son las dos actrices del momento. Saoirse Ronan, una chica del Bronx- criada en Irlanda- de veinticuatro años que vive su sueño de estar en la cima de Hollywood por interpretaciones en películas alabadas por la crítica como Brooklyn y Lady Bird,  interpreta a Maria Estuardo, la reina de Escocia más famosa de todos los tiempos.

Por su parte, Margot Robbie, una australiana de 28 años quien ha visto su carrera ascender en producciones como El lobo de Wall Street, Escuadrón Suicida y Yo, Tonya, encarnó a Elizabeth I de Inglaterra, la más grande reina que ha conocido Gran Bretaña gracias a su imposición de no casarse porque en su reinado solo hubo una reina y ningún rey, frase acuñada a la propia reina quien rehusaba a contraer matrimonio, seguramente, por los fracasos que sufrió su padre, el Rey Enrique VIII con sus cinco matrimonios desgraciados. 

La historia es fascinante y la elección del elenco peculiar por múltiples razones. La primera de ellas es que ninguna de las dos actrices nació en Gran Bretaña, pese a que Saoirse tiene padres irlandeses, sus formaciones han demostrado su talento y es en esta película donde encarnan personajes ya antes interpretados por actrices de la talla de Cate Blanchett. 

Otro de los datos curiosos es que las dos actrices compitieron este año por el Óscar a mejor actriz y ahora en la pantalla grande estarán compitiendo por algo un poco más grande: la corona del reino de Escocia e Inglaterra. 

Las dos reinas por su parte vivieron una de las polémicas más grandes en su tiempo, podríamos decir que eran las it del momento y no había corte en Europa que no chismoseara sobre estas dos monarcas por sus peculiares altibajos. Elizabeth fue hija de la polémica Ana Bolena, la segunda esposa de Enrique XVIII que primero fue su amante y nunca terminó de consolidar su posición de reina, incluso, en su muerte, pasó a ser un gran símbolo para su país con sentimientos que se debatían entre el odio y el amor de su pueblo. 

María en cambio comenzó su historia el 14 de diciembre de 1542, fecha en que fue proclamada reina seis días después de su nacimiento a causa de la muerte de su padre el rey Jacobo V de Escocia. A los nueve meses de edad fue coronada y por su temprana edad, fue conocida en todo Europa y sus pasos fueron seguidos con atención. Se prometió en matrimonio con el heredero inglés y luego con el francés. A los cinco años viajó a la corte de Francia por su seguridad y educación y se casó con Francisco II de Francia quien muere por una otitis.

María regresa en 1961 a Escocia. Contaba con apenas diecinueve años e Elizabeth I ya tenía veintiocho años y llevaba dos años como reina. Es aquí donde comienzan las pugnas y conspiraciones entre las dos primas lejanas y las disputas por el catolicismo de María y el protestantismo de Elizabeth. Dos mujeres poderosas compitiendo en la más alta liga en un mundo en el que los hombres dominaban, o casi. 

Evolución de Elizabeth I en la pintura.

Si ya hemos llegado hasta aquí, debemos mencionar uno de los que esperamos será el elemento esencial de la película: la moda. 

Elizabeth I era una gran vanidosa, sus vestidos eran tan grandes, tan adornados, tan vivaces, tan coloridos, con tantas joyas que era imposible no estar viéndola durante toda una velada. Se dice que era aficionada a las medias de seda y que mandaba a traer cientos para su uso personal. Fue junto a su padre los reyes mas fashionistas de Gran Bretaña y la exigencia por la belleza era tal que por su poder, todo lo que usaba era tendencia casi de inmediato. 

Su piel blanca y su cabello rojo son legendarios. Se dice que comenzó a maquillarse de blanco (como vemos a Robie en el trailer) a causa de una viruela que dejó tantas marcas en su cara que no soportaba otra forma de presentación en público que estar cubierta por esa pomada que la hacía una pared de cal. El maquillaje eran sustratos de plomo con vinagre y algunos otros ingredientes altamente tóxicos para la piel y el cuerpo. De hecho, se dice que hacia el final de sus días su piel era tan gris y deteriorada que hizo quitar todos los espejos de su dormitorio para no tener la oportunidad de observarse en su decaimiento. 

Margot Robie en el set de la película Maria de Escocia.
Margot Robie en el set de la película Maria de Escocia.

Otra de las tantas historias son acerca de su cabello. Impuso la moda de usar pelucas completas cuando comenzó a quedarse calva y es por eso que el esplendor de sus pelucas siempre fue alabado y bien construido en las pinturas que se tienen de la monarca que llevó a Inglaterra a ser una de las monarquías más poderosas de su época. Por último, hacía vestir a todas sus damas de compañía con colores blancos o grises porque, como ella misma decía: solo hay un sol.

El diseño de vestuario de la película estuvo a cargo de Alexandra Byrne, la diseñadora que ya tiene experiencia en este periodo de la historia al haber confeccionado el vestuario para la película Elizabeth: la edad de oro (2008), trabajo que le mereció un premio de la Academia. Además, ha estado nominada en tres ocasiones más, una de ellas por la película Elizabeth de 1999. En las dos oportunidades, vistió a Cate Blanchett interpretando a la reina. 

Una super producción muy esperada que se lanzará a final de año y esperemos que entre en la nominación de premios y que estas dos actrices, en la boca de todos los medios, logren una gran actuación. 

 

 

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