Joan Didion, sin una última frontera

La historia de la escritora Joan Didion comenzó en Sacramento (California) conocida como la última frontera en las migraciones americanas, debido a la Expedición Donner entre 1846 y 1847, sin embargo aunque su talento y fortaleza son legendarios, esta mujer incombustible de 84 años sigue adelante, sin divisar una última fase para ella.

Conocí a Joan gracias a la campaña de Céline Primavera-Verano 2015- ¡Si Phoebe te extrañamos!-, donde lucía unos lentes de sol de gran tamaño y su presencia resultó magnética. Extrañamente aunque estudié comunicación, nadie mencionó jamás en la Universidad que junto a los grandes del Nuevo periodismo como Tom Wolfe o Truman Capote, se encontraba una GIGANTE que a punta de honestidad, intrepidez y curiosidad narró como nadie el movimiento Hippie de los 60’s en San Francisco.

Incluso después de esta omisión, luego seguí encontrándome con esta mujer, por una parte en Pinterest donde su estilo minimalista a nivel de moda sienta cátedra, pero también con su documental en Netflix El Centro Cede (2017). Gracias a esos estímulos me di a la tarea en el segundo semestre del 2018 de comenzar a devorar todos sus libros, ensayos, artículos periodísticos, etc. descubriendo una voz que reivindica las emociones y los temores humanos dentro de grandes escenarios o anécdotas.

Didion comenzó a escribir en Vogue, donde nos legó uno de los mejores textos sobre el amor propio que he tenido la oportunidad de leer, luego publicaría su primera novela El Río en la Noche en 1963 y seguiría un largo camino que todavía no termina, en el cual ha desentrañado temas como la depresión, el desencanto, la pérdida, la violencia política y el duelo.

La fuerza que desprenden sus ideas concatenadas en frases y párrafos, recuerdan la paciencia y agudeza de quienes persiguen libélulas, puesto que sus escenarios, personajes y situaciones son tan comunes como la vida misma, pero siempre toman una elección o se conducen hacia un punto, donde todo tiene tal intensidad y transparencia que no es fácil de olvidar.

Soñar con sus historias, con su coraje para perseguirlas y su magia a la hora de contarlas, es mi nuevo pasatiempo favorito, por eso si hay que recomendar de sus obras, mis favoritas son:

Los que Sueñan el Sueño Dorado: Una recopilación de algunos de sus mejores artículos publicados entre 1966 y 1987.

Noches Azules: Una historia autobiográfica sobre la muerte de su única hija, Quintana.

Según Venga el Juego: Una novela cuya protagonista, María, refleja un grado tal de angustia y tristeza existencial que evoca ese diálogo intimo de miedo y desconfianza que por épocas podemos mantener las mujeres en nuestro fuero interno.

Extracto del texto Self Respect publicado en Vogue (1966)

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