Feria Puro Diseño y la importancia de visionar

Feria puro Diseño 2017En Buenos Aires se desarrolla por estos días (va hasta mañana), en la Rural, la Feria Puro Diseño, un enorme evento que pretende ser un motor de promoción para los negocios y emprendimientos argentinos de diseño. Esta vitrina se yergue como una de las ocasiones anuales más prometedoras para todo tipo de empresas que tengan líneas de productos instauradas en el mercado y las que no, como los stands de las provincias argentinas que dan visibilidad a negocios artesanales y más pequeños para que arranquen a exportar o por lo menos, a rediseñar su estrategia de negocios, en pro de la grandeza.

Si bien no alcanzan a tener la amplitud de ferias internacionales como la de Milán o Nueva York, cosa que demuestra que aún falta mucho por hacer y tener una ambición que nos ubique al lado de los grandes sin esa sensación de que somos de segundo orden, se debe rescatar lo bueno, que es mucho. Gastronomía, diseño industrial, diseño de indumentaria y macro proyectos de remodelación se ofrecen para visitantes que tengan una curiosidad estética insaciable. Compradores nacionales e internacionales se pasean por los pasillos arrebatados de color y de un talento puro con el sueño casi tocable de ampliar sus fronteras mercantiles.

Todo esto está muy bien, celebramos las iniciativas que aporten a la industria local, pero también nos interesa las nuevas miradas que nos explican lo que está pasando en el mundo y las formas en que podemos ser parte de ese gran pastel que se corta en Europa, en Estados Unidos, en Asia pero con dificultad da acceso a talentos latinoamericanos que, no sé si por falta de fe o de trabajo, encuentran el camino muy borrascoso.

Por ello estuvimos en la charla Off Puro Diseño – Tendencias y casos de éxito en mercados internacionales, un espacio para que los exitosos nos iluminen.

Feria Puro Diseño

La cita fue en el Museo de Arquitectura de la Ciudad de Buenos Aires. El primero fue el diseñador industrial Cristián Mohaded que ha trabajado con grandes empresas a nivel mundial y que comenzó con un “la identidad argentina en diseño no existe”. ¿Tiene razón?, a lo mejor, su experiencia le ha demostrado que el talento y las capacidades individuales para llegar a los mercados en el exterior se basa en una visión personal de la aldea global. No es que no se pueda identificar si un diseñador tiene ciertas líneas que llegan a ser un signo representativo de un país, lo que pasa es que las empresas están interesadas en la particularidad, en la capacidad de ingenio de una persona sobre su oficio y su arte. Su consejo: encontrar plataformas para presentar proyectos, y tocar puertas.

Luego, Matías Fernández, de la compañía de cuero Vacavaliente se enfocó en la importancia de la estructura organizacional de los mercados en diseño y de la experiencia de éxito de su compañía que exporta a un montón de países y que ha consolidado una importante red de clientes que le han dado una cobertura mayor. Sus consejos: evaluar el precio de los productos, ser lógicos y pensar con cuidado el valor económico del trabajo, lo dice la empresa que ha vendido más de un millón de productos en el mundo así que hay que creerle. También se enfatizó en la fidelización de los clientes y el estudio exhaustivo de las necesidades del mercado para poder ubicar los diseños en el lugar correcto.

El último de los exponentes fue, sinceramente, el que logró captar la atención de los presentes de una forma contundente. Hablo de Juan Pablo Fuentes, director creativo de Arauco y el diseñador que entre comentarios graciosísimos y una mirada muy crítica a la industria del diseño en América del Sur, recalcó lo dormidos que andamos. Las oportunidades que perdemos por falta de visión, de arriesgar y de pedir con ambición y atrevimiento. Latinoamérica está de moda, lo ha estado por mucho tiempo y tenemos demasiado miedo de perder en un juego que nos da todas las posibilidades de salir victoriosos.

Si todas estas ferias y espacios de exposición nos regalan algo, es la valentía para hacer de las ideas nuestro mayor capital. Nuestra cultura, nuestra manera de sentir la historia llena de mezclas, de mestizajes, de injusticias, de aliados, de enemigos, de vida.

Este post trata de eso, de que empecemos a ver las cosas desde un nivel más allá de lo real. Al final, es solo plástico, telas, hierro, adornos, luces, vidrio. Es la determinación y la magia lo que lo hace impresionante, y eso, ya está dentro de cada uno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *