El ADN de las marcas · Emilio Pucci

El diseñador florentino Emilio Pucci es una de las figuras de la moda que más interesan en el mundo porque su vida estuvo atravesada por una serie de aventuras que hoy serían una oportunidad de oro para cualquier diseñador o marca. Debemos comenzar mencionando que el pequeño Emilio nació en 1922 en el seno de una poderosa familia aristocrática italiana que, entre otras cosas, adquirió en 1480 en palacio Pucci, lugar en el que crecería siglos después Emilio y sería también su guarida de trabajo en Italia. Emilio también ostentaba el título de Marqués de Basento.

Descendiente de un linaje muy poderoso, el poder de la familia Pucci permitió a Emilio dedicarse a entretenimientos propios de un acaudalado heredero. En su juventud fue aficionado a los deportes practicando sobre todo disciplinas de hielo como el sky llegando a ser parte de los equipos olímpicos de invierno de su país. Su recorrido académico fue intenso pasando por la Universidad de Milán, la Universidad de Florencia y en los Estados Unidos por la Universidad de Georgia y por la Universidad de Oregon.

Interior del Palazzo Pucci con algunos de sus diseños.

Participó en política -este es un dato muy importante- y fue defensor del movimiento fascista llegando a ser un hombre muy cercano a Mussolini e incluso tuvo una gran amistad con Edda Mussolini, a quien ayudó a escapar a Suiza luego de que su esposo, Gian Galeazzo Ciano, Ministro de Relaciones Exteriores de Mussolini se involucró con las conspiraciones internas para sacar a su suegro del poder, conspiración que le costó la vida y Edda huyó vestida de campesina, escapando también con los diarios de Ciano. Esos documentos que podían incluso tumbar al dictador, fueron un dolor de cabeza no solo para ella sino para Emilio quien fue torturado para recuperar dichos diarios pero al final logró llegar a Suiza donde pasó el resto de la Segunda Guerra Mundial.

En mediados de la década del cuarenta se interesa por la moda y es en 1947 cuando Harper’s Bazaar fotografía piezas suyas en un tomo deportivo, sobre todo causa sensación sus diseños aerodinámicos para hacer sky.

Traje de Sky aerodinámico de Pucci

Siendo parte de la fuerza aérea, renuncia para diseñar a tiempo completo y abre su primera tienda en Capri, la afrodisíaca isla italiana en donde vacaciona la crema y nata no solo del país sino de todo Europa y también atrae el turismo del Oriente Medio. Es allí donde rodeado por la riqueza, los diseños de Pucci marcan un estilo vacacional que se desglosa por los movimientos libres, por la necesidad de las mujeres de recorrer las playas en telas confortables y frescas que nada tenían que ver con el pulso de llevaba Dior con sus cinturas apretadas y sus atavíos que podían llevarse hasta 20 metros de tela en un solo conjunto.

El estilo de Pucci fue libre, utilizó los colore al máximo inspirándose en el caleidoscopio y en la variedad cromática que ofrece el mediterráneo como lugar que hace converger a muchos mundos: Europa, Africa y Asia. Sus experimentos con materiales elásticos le dio la oportunidad de crear prendas apropiadas para una clase social que poco conocía de trabajos pesados y que se la pasaba tomando champaña en yates privados y en grandes castillos en galas elegantísimas. Recordando a Schiaparelli, los dos procedían de los mismos círculos sociales, lo que les dio la posibilidad de dejar volar su imaginación sin preocuparse más que por la popularidad de su clientela.

Gracias a su gran popularidad entre la clase alta europea, logra llegar a los Estados Unidos sin problemas recibiendo una oferta de Braniff para vestir a sus azafatas. Es ese seguramente uno de sus mayores logros: creo uniformes para pilotos y tripulación de aire y tierra que representaban la década futurista que logró en 1969 la llegada a la luna. Sus uniformes fueron diversos, incluyendo cullotes, vestidos hasta la rodilla y hasta un casco burbuja para que los peinados de la tripulación no se desordenaran en ningún momento. Años después, algunos de sus uniformes fueron confeccionados como accesorios para la modelo más antigua de todas: Barbie.

Una de sus incursiones que lo llevó a tener una celebridad internacional fue su matrimonio artístico -por así decirlo- con la diva Marilyn Monroe quien utilizó muchos de sus diseños. La rubia catapultó el estilo de Emilio Pucci y le atrajo clientela de la talla de Jackeline Kennedy, Sophia Loren e incluso Madonna ya a finales de los años ochentas.

Luego de la muerte del diseñador en 1992, su hija Laudomia se puso al frente de la imagen de la marca contratando a reconocidos talentos para diseñar como Christian Lacroix y Peter Dundas, creador este último de los atuendos de Shakira en el Super Bowl. Actualmente la firma es parte del grupo Louis Vuitton conservando en su ADN la alegría de los colores brillantes y los diseños cómodos para mujeres de alta elegancia.

La última colección de otoño 2020, Pucci presentó texturas holgadas, vestidos lenceros, algunos conjuntos masculinos -la firma hace pequeñas entradas en ropa masculinas sin ser todavía una línea constante- y una desenvoltura envidiable por su energía y su dinámica que nos podría recordar un poco al personaje de Louisa Clark en la película Me before you, interpretado por Emilia Clarke.

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