Editorial (9) | Lucha por tus sueños

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Fotografía por Tim Walker

Existen diversas formas de cumplir los sueños, en ocasiones, ni siquiera sabemos cuáles son los nuestros. En la moda, vivir en un mundo de fantasía es la esencia de toda buena creación, pero también, conseguir ese éxito que todos vemos tan lejos, puede resultar un camino muy espinoso. Grandes personajes lucharon por su sueños de muy distintas maneras, usualmente recordamos los casos que tuvieron un final feliz porque como dice el dicho: “la historia la cuentan los vencedores”, pero también debemos tener presente aquellos que no se cumplieron para aprender de los errores ajenos.

El tiempo, la persistencia y las ganas de trabajar despacio pero sin paradas son la clave del negocio. Coco Chanel creció en la industria diciendo mentiras. Ocultaba su pasado miserable a toda costa y no podemos olvidar que su primera tienda de sombreros la creó con la ayuda de su amante Boy Capel, de otra forma, si no hubiera esperado e insistido, no tendríamos hoy una de las marcas más imponentes y transformadoras de la industria. Su sueño fue materializado y con ellos, la idea del talento sobre cualquier otra cosa.

Jeremy Scott se fue a París y él mismo creó su primera colección de moda con el dinero que no tenía, con un taller que no tenía, con un espacio que no tenía, todas las decisiones en esa oportunidad fueron conseguidas con el mayor de los esfuerzos. El chico del campo consiguió notoriedad en la ciudad luz luego de descubrir que no había forma de entrar al sistema convencional de la moda como si fuera un cuento de hadas. No pudo trabajar en ninguna gran casa francesa así que se dio a la tarea de crear su propia ropa, venderla y con los años, su nombre se empezó a ubicar en las principales listas del sistema. Su precio: la controversia que genera su trabajo y las críticas crueles que recibe. Su enseñanza: no escuches si te dicen que estás equivocado, puede ser el mundo el que se equivoque.

Rudolph Valentino ni siquiera conocía su sueño. Era un crío maleducado y derrochador que nunca encontró una forma de vivir en Francia o en Italia. Voló a Nueva York para probar el destino y luego de utilizar su belleza y su encanto para trabajar como Taxi en el Maxim (una especie de gigoló), sus conexiones lo fueron llevando, un poco por accidente y otro por aventura a Hollywood donde se convirtió en un galán e icono del cine. Publicó poesía, bailó, cantó, y todo eso, sumado a su muerte a los 31 años, lo hicieron leyenda, un sueño cumplido, un sueño que fue una vida de placeres prohibidos y de casualidades afortunadas.

Otros sueños muy peculiares son los de las grandes modelos que la suerte las encuentra. Kate Moss fue descubierta en el aeropuerto John F. Kennedy; Claudia Schiffer fue descubierta en un pub en Düsseldorf; Gisele Bündchen fue descubierta en un McDonald devorando una hamburgues; Elle Macpherson fue descubierta cuando andaba de vacaciones por Colorado. Casos como estos abundan en las pasarelas y lo que debemos pensar es que posiblemente nuestros sueños nos estén buscando, hay que relajarse, respirar, sonreír y pensar que a lo mejor, cuando crucemos la esquina de nuestra casa esta tarde para ir al supermercado, nos veremos de frente con la suerte.

Con todos estos ejemplos, lo que te queremos decir, querido lector, es que pienses en tu sueño, elígelo, decídelo, no lo saques de tu cabeza ni un solo momento del día. Desayuna deseándolo, almuerza viéndolo, duerme soñando tus sueños y sobre todo, escucha lo que dicen a tu alrededor, mira lo que pasa en el mundo, espera las oportunidades, confía en el universo y ten una plena seguridad en ti mismo porque solo de esa manera, tu vida se convertirá en lo que quieres que sea.

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