La moda de lo explícito: los dioses de Dolce & Gabbana

Dolce & Gabbana presentó este fin de semana su esperada pasarela de “Alta Sartoria”, una colección para hombres en la que la simbología resulta ser demasiado explícita para ser desglosada: los dioses del Olimpo.

Primeros tres looks de la pasarela de Dolce & Gabbana.

La elección de la firma italiana viene de una estrategia publicitaria en la que se quieren asociar directamente con todos los elementos culturales de su país, al menos, los más visibles e históricos como el arte con las reminiscencias al renacimiento o al barroco; a la cultura florentina con colecciones llenas de flores y explotadas en colores; y ahora a la mitología romana que en realidad es una adaptación de la mitología griega.

El asunto es que se pueden ver a hombres vestidos como si fueran a filmar una escena de Furia de Titanes. El resto de la colección se debate entre prendas que son únicas por su trabajo artesanal como en abrigos estampados con imágenes de dioses y serafines, una especie de jeroglífico clásico, togas,  también pantalones abombados con tramados fantasiosos y cuellos o bolsillos con estampados y acabados divinos.

Looks compuestos por tramados mitológicos, chaquetas con detalles únicos y pantalones anchos.

La colección puede ser categorizada como una obra de arte por su cercanía con la iconografía y porque es una colección lujosa, de hecho, está pensada para ello, es alta sastrería y su público objetivo es claro: personas muy adineradas que pueden tener un yate o una mansión en el mediterráneo en el cual lucir una bata con un pañuelo exquisito de Dolce & Gabbana.

La colección tuvo una mirada integral ya que la pasarela de Alta Moda para mujeres también tuvo el mismo tema como centro, llevando a modelos a representar lo celestial de una Roma que fue el imperio más grande del mundo. Para el caso de las mujeres, Helena Christensen, la legendaria Top Model, apareció exquisita en un vestido transparente con incrustaciones doradas piezas negras básicas.

Uno de los puntos interesantes de la propuesta es que ahora no es necesario el camuflaje de las influencias. Es decir, no hay pequeños detalles en los looks que nos haga pensar que su procedencia puede ser de cierto movimiento artístico o de algún concepto estilístico del pasado, NO, ahora lo que funciona es poner directamente todo lo que se tenga del periodo para que no queden dudas.

Montaje del Show de Dolce & Gabbana en el Palazzo dei Gesuiti

Es así como hemos visto en las pasarelas de Dolce & Gabbanna una repetición de ideales estereotipados. Por ejemplo, volver cliché las esculturas y las ruinas de Italia para vender ropa. Sí, es genial la vinculación de historia con arte, antropología e indumentaria, pero deja mucho que desean en términos de creatividad. ¿Dónde quedan nuestros tiempos? ¿qué pasa con el arte hoy? ¿ha alcanzado acaso un nivel de abstracción tal que solo nos queda mirar al pasado?

El pulso lo hemos sentido con la premisa de que el show importa más que el contenido de las colecciones. Chanel es una de las marcas que, bajo la dirección de Karl Lagerfeld, tuvo unas pasarelas con montajes impresionantes. Nos llevó por un aeropuerto, por un crucero y hasta por el espacio y los diseños eran puro ADN, casi ninguna incorporación nueva, aspecto que cambió

Una mirada a la fiebre floral de Dolce & Gabbana en la primavera 2017.

El caso de Dior en su apuesta por lo explícito es poner las frases feministas en sus camisetas y en vestidos. Maria Grazia Chiuri acertó con el pulso mundial: el feminismo. Para ello pudimos ver frases como “We should all be feminists” en una camisa blanca o el extremo de Viktor and Rolf en su pasarela de primavera 2019 en la que los vestidos rezaban frases como: “Ve al infierno”, “Perdón, llegué tarde, no quería venir” “Soy mi propia musa” o “Créeme, soy una mentirosa”. Ellos le apuestan más a manifestarse con la ropa de la manera más obvia y su simpatía está en la poca necesidad de hablar, ¿Para qué si después de todo hoy hablamos menos y escribimos más?

Vestido de Viktor and Rolf en la colección primavera 2019.

Todos caen eventualmente en lo literal. Lo hizo Givenchy con la religión así como Dolce & Gabbana cuando estampó vírgenes católicas en su ropa y sin duda hay que nombrar a Jeremy Scott cuando llevó la tendencia de los logos a las colecciones de Moschino poniendo la M de McDonald en bolsos y vestidos.

La moda tiene esa gran función de decirnos qué está pasando hoy en el mundo. Con estas elecciones de las grandes firmas que se replican en las pequeñas hasta tener las copias más glamurosas y las menos comprometidas, queda decir que el eclecticismo es lo que importa, eso junto con la idea de que, si algo importante pasa en el mundo, no importa en qué industria, hay que aprovecharse y no perder la oportunidad de ser asociado al río de la fama.

Ustedes ¿qué piensan?

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