El reciclaje de ropa contra el mundo

Soy copartidario de las buenas intenciones, sin embargo, también soy un gran defensor de la honestidad, es por eso que cuando se da tanto bombo a las acciones de las celebridades, siento que no es suficiente. Hoy leía en Instagram la actitud de una bloguera latinoamericana que a un evento llevó un traje que ya había llevado a otra alfombra roja emulando las acciones de la reina Máxima, la reina Leticia y hasta Cate Blanchett para concienciar acerca del reciclaje de la ropa. 

¿En serio?

Parece que sí, pero no me terminó de cerrar la publicación del todo porque, si somos sinceros y dejamos la demagogia para otra vida, la industria de la indumentaria necesita más de un par de mujeres visibles que repiten un traje con la esperanza de que se acabe la explotación de personas en países del tercer mundo esclavizadas cosiendo; el gasto del agua potable implementado en el tratamiento del algodón; los suelos desgastados por el mismo cultivo de algodón; las toneladas de ropa que terminan siendo desechadas por nosotros lo usuarios por capricho o porque no están “a la moda”… y así podemos seguir enumerando las causas dañinas de la moda. 

Cate Blanchett con el mismo vestido en los Globos de Oro y en Cannes.
Cate Blanchett con el mismo vestido en los Globos de Oro y en Cannes.

Es decir, la maquina que componen las marcas de ropa no pueden darse el lujo de esperar que los usuarios de todo el mundo se pongan las prendas hasta que estas estén en un verdadero estado de deterioro, es improductivo y con ello no podrían ni siquiera mantener la mitad de sus locales en el planeta, al contrario, lo que se proponen -y tienen todo el dinero para ello- es emplear todos los sistemas sugestivos para que las personas se sientan tan insatisfechas con su armario, con su cuerpo y con su imagen, que no les quede otra que ir corriendo cada vez que cobran el sueldo a comprar se una blusa o un pantalón y menguar la tristeza, la baja autoestima o la inseguridad. 

La moda hoy es una máxima del capitalismo, es el consumo fluido y constante. No nos importa mucho pensar en el daño que le hacemos al medio ambiente porque sencillamente, la presión social supera cualquier conciencia que podamos generar. Desde hace más de cien años, el sueño de muchas mujeres es llegar a comprar un traje Chanel, o la marca que prefieran, y eso no va a mutar mientras las firmas, grandes o pequeñas, sigan apostando por la venta masiva. Seamos claros: si una marca hoy no vende, lo que el grupo empresarial que la administra hace es despedir al director creativo y traer a otro que lo sustituya y los llene de plata a punta de venta de productos que sean “lo que se debe tener” o el famoso must. Ese es el negocio de la moda. Y no es ni bueno ni malo, es lo que hay. 

La Reina Leticia es una de las que más repite vestidos y lo hace como filosofía de cambio.
La Reina Leticia es una de las que más repite vestidos y lo hace como filosofía de cambio.
Leticia ha llegado incluso a utilizar prendas de Zara y otras marcas de Low Cost.
Leticia ha llegado incluso a utilizar prendas de Zara y otras marcas de Low Cost.

Los bloggers también tienen velas en el asunto. Esta profesión de los blogs de estilo personal implica que, más allá de mostrar las tendencias, la masa de seguidores de un blogger sienta tanta envidia por la vida que parece tener, que persiga la compra inmediata de cualquier prenda para variar sus looks, o acaso sería posible que un blogger ande siempre en sus fotos de Instagram con las mismas 10 prendas que las va combinando para “reciclar”? es por eso que vemos con más frecuencia de lo deseable, a los bloggers escribiendo a las marcas con desesperación para hacer intercambios y obtener ropa gratis o prestada para seguir posteando una vida que no pueden costear. Ni Carrie Bradshaw hubiera podido adquirir todos los zapatos de Manolo Blahnik de los que se enorgullecía con su trabajo de reportera. 

Con este post no pretendo criticar o creerme dios al separar a los buenos y a los malos, lo que pretendo es decir que los problemas estructurales de la industria no se resuelven si la voluntad de los líderes económicos del asunto está en el enriquecimiento material. 

Casos interesantes tenemos, vale mencionar a Emma Watson con su política de utilizar trajes hechos de materiales reciclajes, seguir la causa con sus declaraciones y mantener su postura o Stella McCartney que ha logrado grandes avances en diseñar colecciones con una trazabilidad honesta. Son esos los verdaderos compromisos que debe asumir una empresa, no pasearse diciendo los cambios que realiza que son tan chicos que no se pueden tomar como una transformación positiva. 

También sé que hay muchas opiniones al respecto de este tema, por eso los invito a abrir el debate y a comentar sus posturas. 

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