El ADN de las marcas · GIVENCHY

Riccardo Tisci anunció su retiro de la casa de modas Givenchy. Esto para muchos se veía venir, en la industria hay años en los que nada pasa, como un lago tranquilo en el que se puede pescar fácilmente, pero luego, viene la furia y lo del “rio revuelto” se hace realidad.

Riccardo Tisci le imprimió sensualidad y un poco de oscuridad al estilo GIvenchy.
Riccardo Tisci le imprimió sensualidad y un poco de oscuridad al estilo GIvenchy.

El diseñador italiano fue fichado por la marca cuando tenía treinta años y estuvo durante doce al frente de una de las firmas más conocidas en el mundo. Durante todo este tiempo, Givenchy vistió el tour Sticky & Sweet de Madonna y por supuesto, vistió a la diva fuera de los escenarios. En 2010 incluyó en su pasarela a Lea T, un modelo transexual de Brasil y lo más importante, supo llevar la carga que genera encargarse de colecciones de mujer y hombre como el más esforzado y no quejicas trabajador, además de tener una de las cuentas de Instagram que más me divierten.

La modelo Bettina Graziani posando con la blusa que lleva su nombre.
La modelo Bettina Graziani posando con la blusa de Givenchy que lleva su nombre.

Por esta razón, veamos un poco la historia de Givenchy, un gigante de la innovación que comenzó con su creador, Hubert de Givenchy en 1952, que, por cierto, aún sigue vivo con 90 años, aunque ya no trabaje, claro.

Un traje de Givenchy en 1960 donde se aprecia la estructura y los materiales comunes.
Un traje de Givenchy en 1960 donde se aprecia la estructura y los materiales comunes.

Hubert, de ascendencia italiana, era miembro de una familia acomodada, su padre, ostentaba el título de marqués que luego fue heredado por su hermano mayor. Comenzó diseñando en los cuarenta para Jacques Fath, Piguet y Lelong, pero cabe resaltar que fue luego de trabajar dos años con Elsa Schiaparelli, cuando se decidió por la moda, en ese momento también cursaba estudios de derecho. Era la misma época cuando andaban sembrando sus carreras Pierre Balmain y Christian Dior.

Es legendaria su amistad con Balenciaga de quien Givenchy adoptó el espíritu perfeccionista y estructurado que hizo de esta época, una imposición de la última aristocracia de la moda.

Exposición de la diversión e intensidad colorimétrica de Givenchy en 1967
Exposición de la diversión e intensidad colorimétrica de Givenchy en 1967

El nombre Givenchy comienza cuando decide independizarse y crear su propia casa de modas. La primera colección, fue en honor a Bettina Graziani, la modelo que encarnó los años cincuenta. Utilizaba materiales baratos pero la innovación y la vanguardia de sus creaciones fueron la fuente de su éxito.

Contrario al resplandor un poco reciclado que le devolvió a las mujeres la figura de reloj de arena por la que apostó Dior con su new look, Givenchy se fue a los detalles no convencionales, un riesgo que de a poco se fue acomodando en la fisura de una sociedad con la cual propuso un nuevo estándar que triunfaría en los sesentas. Esto representó un gran paso, sus medidos “excesos” diseñando pudieron haber sido un fiasco y no reconoceríamos ese apellido hoy, pero la prensa lo amó y si alguien sabe cómo hacer famoso a un diseñador, son las crónicas de revistas femeninas como Vogue.

La innovación es un riesgo, sin embargo Givenchy salió victorioso. Traje de 1985.
La innovación es un riesgo, sin embargo Givenchy salió victorioso. Traje de 1985.

También, fue el primer diseñador de alta costura en tener una colección ready to wear, a lo largo de los años su imperio se fue expandiendo a los perfumes, accesorios y cosas para el hogar. Su estrategia fue elemental: asoció sus primeras creaciones a la modelo del momento, tanto así que hay una blusa diseñada por él llamada la blusa Bettina, luego, asoció su marca a una de las más famosas estrellas de cine, Audrey Hepburn. Aunque debemos saber que en principio hubo una confusión porque el diseñador esperaba a la otra Hepburn (Katharine), terminó bajo el hechizo de la funny face y forjaron una relación que duró hasta la muerte de la actriz. La vistió en ocho de sus películas y la hizo embajadora de Givenchy por cuarenta años.

Hubert de Givenchy con Audrey Hepburn, una de las amistades más lindas de la farándula hasta el final de la actriz.
Hubert de Givenchy con Audrey Hepburn, una de las amistades más lindas de la farándula hasta el final de la actriz.

En los años setenta, Givenchy expandió su marca y su talento, tanto así que lanzó líneas masculinas en 1969 y hasta un contrato con Ford ofreció una edición de lujo de automóviles Givenchy.

El diseñador se retiró en 1995 pero sus sucesores fueron tan prominentes como él mismo. El grandioso John Galliano tomó las riendas del negocio para pasarla a manos del no menos formidable Alexander McQueen quien le dio la corona a Julien Macdonald para en 2005, ser Ricardo Tisci quien se encargara de la compañía hasta este 2017.

Alexander Mcqueen tuvo la libertad de expresarse al frente de la marca
Alexander Mcqueen tuvo la libertad de expresarse al frente de la marca

La casa Givenchy no se puede encasillar en un estilo definido, la libertad y la diversión debe ser uno de los componentes que busquemos siempre en sus pasarelas. Ahora, estamos ansiosos por ver quién será el próximo que lleve la banda de diseñador de la casa Givenchy.

Jhon Galliano fue el primero en imponer su huella llevando a Givenchy a un límite de exposición y contraposición.
Jhon Galliano fue el primero en imponer su huella llevando a Givenchy a un límite de exposición y contraposición.

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