Especial creadores desconocidos · Mainbocher

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Main Rousseau Bocher nació en Chicago en 1890. Estudió en la Academia de Bellas Artes de Chicago pero la primera guerra mundial estalló y fue así como prestó su servicio como militar en la inteligencia hasta acabar la contienda. Allí decidió instalarse en París y con 32 años, se convirtió en el editor de la Vogue París. Había hecho trabajos como ilustrador para Harper’s. Ascendió muy rápido.

Main Rousseau Bocher
Main Rousseau Bocher

Aunque para cualquiera en este mundo de la ropa, ser editor de Vogue es la completa realización de su trayectoria profesional, Bocher no estuvo tan conforme y decidió a final de la década del veinte, convertirse en un diseñador de modas. Esa decisión fue tan arriesgada como inestable, aunque se sentía confiado por su mirada y gusto, ser un americano afincado en Francia y decidir competir con los pesos pesados de la época -Coco Chanel, Elsa Schiaparelli, Jeanne Lanvin, Madeleine Vionnet- era una carga que pocos se atrevían a llevar, sin embargo, su éxito fue tan inmediato como sorprendente para las aristocráticas mujeres europeas que no estaban seguras de qué querían vestir luego de la revolución femenina que las hizo libres.

Vestido de Mainbochet en 1939. El escote de espalda es casi inmenso.
Vestido de Mainbocher en 1939. El escote de espalda es casi inmenso.

Mainbocher, como fue luego conocida su firma, era arriesgado, ese era su punto a favor y también su mayor debilidad. Él, como todos los hombres diseñadores en la historia, tuvo una idea de la mujer que se limitaba a hacer sensual y un producto de belleza para el deleite masculino. No digo de pleno que la misoginia en la moda ha sido un imperativo propuesto por los hombres, pero sí podemos afirmar que la idealización femenina ha estado marcada por la silueta que los diseñadores proponen, muchos de ellos hombres en la primera mitad del siglo XX.

Creación de Bochet en 1938
Creación de Bocher en 1938

El asunto es que Mainbocher no tenía miedo a contrarrestar la carrera que librara Chanel al hacer el vestuario femenino cómodo, en cambio, tuvo la visión de volver a las mujeres más irreales que nunca y, años antes del “New Look”, ya Mainbocher apostaba por la cintura de avispa, los corses y la delgadez imposible.

Los volúmenes jugaron un papel importante para contrastar la pequeña cintura con las demás partes del cuerpo. Vestido de 1955.
Los volúmenes jugaron un papel importante para contrastar la pequeña cintura con las demás partes del cuerpo. Vestido de 1955.

Fue así como todas las mujeres corrieron a su atelier. Después de la gran depresión y de la guerra mundial, cuando ellas iban a las fábricas, lo único que querían era volverse a sentir hermosas y deseadas, un impulso histórico, y el americano diseñaba para un cueto de hadas. Organza, seda, muselina, lino, algodón; metros y metros de tela para crear princesas. De hecho, vestía a princesas, realeza británica, actrices de Hollywood, poderosas mujeres como Kay Francis, Claudette Colbet, Helen Hayes o Cale Porter.

Wallis Simpson con su vestido de novia creado por Mainbochet.
Wallis Simpson con su vestido de novia creado por Mainbocher.

Su gran pico de éxito fue cuando Wallis Simpson se enamoró de su visión y se convirtió en una de las principales promotoras de sus diseños. Tanto así, que el modisto creo su traje de novia para la boda con Eduardo VIII, Duque de Windsor y Rey de Inglaterra que abdicó. A propósito, el pediorista de moda británico Hamish Bowles dijo:

“Creo que [la ropa de Mainbocher] es tan sutil, los detalles son tan extraordinarios, y son tan increíblemente evocadores de … absoluto lujo sutil. Realmente se puede ver por qué un cliente como Wallis Windsor se habría sentido atraído por su ropa, y por qué ella se convirtió en un personaje tan emblemático de su trabajo.”

Vestido con corsé de 1949.
Vestido con corsé de 1949.

La Segunda Guerra Mundial trajo nuevos aires de cambio y Manboicher se trasladó a Nueva York donde instaló su atelier al lado de la famosa Tiffany’s. Desde allí, y con su trayectoria consolidada en Europa, se abrió al mundo con una gran facilidad para encantar a las americanas deportivas que querían vivir despreocupadamente con un toque chic y las del viejo contiente que se desvivían por trajes fabulosos y distinguidos.

Uso de textiles futuristas en 1940, otra de las incorporaciones adelantadas del diseñador.
Uso de textiles futuristas en 1940, otra de las incorporaciones adelantadas del diseñador.

Entre sus grandes logros está la idea de la dinámica de vestidos de coctel que con algunos ajustes sencillos se volvían vestidos de noche. También la adaptación de ideas deportivas para tarjes elegantes como el cuello en V que era utilizado sobre todo en el tenis.

Participó como diseñador de vestuario en películas y obras de teatro como Private Lilves, Tiny Alice, Call Me Madam o One Touch of Venus.

Velos y transparencias en 1930.
Velos y transparencias en 1930.

Mainbocher es uno de esos diseñadores olvidados. Su firma no revivió luego de su cierre en 1971 cuando, el diseñador a sus 81 años, cerró la puerta. Sin embargo, es uno de las mentes que más allá de hacer ropa, pensó en la revolución de la indumentaria como una tendencia manipulable desde el diseño y no como una respuesta social a las circunstancias. Supo vincular el gusto americano con el europeo y sobre todo, marcó el precedente de la revolución que consagró a Christian Dior, quien era fan de Bocher igual que Christian Lacroix.

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