Los hombres también pueden ser cosas

Esperamos muchos años para esto. Los hombres hoy reclamamos la posibilidad de ser sensuales, de explorar la sexualidad y no ser estigmatizados, de ser bellos y superficiales, gastar el tiempo haciendo ejercicio para exhibir un abdomen marcado, ser el objeto de miradas en la calle, de piropos obscenos, de propuestas indecentes. Queremos que las mujeres nos inviten tragos en las bares, gastarnos horas frente al espejo aplicándonos cremas humectantes, ir al centro comercial y dudar sobre el color de la corbata o la tela de las camisas. Hemos estado escondiendo la posibilidad de hacer de nuestra vida una obra de arte por el mandato histórico del patriarcado. Aunque no lo crean, no solo las mujeres están recuperando el poder en la sociedad, los hombres estamos descubriendo todo lo que nos hemos perdido, la moda por ejemplo.

Hollywood debate y critica que los actores hoy le presten más importancia al cuerpo que a la actuación. Zac Efron, todos los Chris (Pratt, Evans y Hemsworth), Dwayne Johnson, el par de Ryans (Gosling y Reynolds) y en general, todos los superhéroes tan taquilleros por estos tiempos tienen que tener un cuerpo súper definido y compartir en sus redes sociales las sesiones de entrenamiento para aumentar seguidores. Para muchos esto está mal, dicen que es una barbaridad, que a Marlon Brando o a Warren Beatty no les exigían unos pectorales perfectos para interpretar a los galanes más asediados de su época, tampoco a Elvis Presley que a decir verdad, aparece un poco gordo en Blue Hawaii y a nadie parecía importarle. Además, no son ellos los primeros musculosos, siempre los ha habido, solo que antes lo usaban como una herramienta más, no una necesaria u obligatoria como en el caso de las mujeres.

Rudolph Valentino, Marlon Brando y Clarke Gable, galanes que tenían un cuerpo atlético y marcado.
Rudolph Valentino, Marlon Brando y Clarke Gable, galanes que tenían un cuerpo atlético y marcado.

Otra cosa era si Sofia Loren, Audrey Hepburn, Diane Keaton o Jane Fonda estaban rellenitas, eso no era posible y tanto era el drama que los productores de las películas las ponían en dietas rigurosas para que en la pantalla aparecieran unas mujeres con cuerpos perfectos que para estar allí, debían ser talentosas, bellas, carismáticas, divertidas y flacas. Ellas eran, y siguen siendo, esclavas de la mirada masculina.

Ese imperativo de belleza afectó a los hombres pero no de la forma dictatorial y cruel que a las mujeres. Sabemos que señores que robaban el sueño como Rudolph Valentino o Clark Gable tenían músculos y cuando se quitaban la camisa provocaban desmayos masivos en las salas de cine, pero seamos realistas, un gran porcentaje no cumplían los requerimientos de  belleza. Con todo lo elegante que era Frank Sinatra, Humphrey Bogart o Fred Asteir, no eran bonitos o sensuales, tenían talento y era suficiente para ellos.

Humphrey Bogart, Frak Sinatra y Fred Asteire, tres míticos galanes que se ganaron la pantalla con talento sin recurrir al acuerpo o a la belleza física.
Humphrey Bogart, Frak Sinatra y Fred Asteire, tres míticos galanes que se ganaron la pantalla con talento sin recurrir al acuerpo o a la belleza física.

Hoy sigue pasando lo mismo. Nadie obliga a Leonardo Dicaprio o a Daniel Day-Lewis a pasarse las mañanas en el gimnasio para protagonizar películas. Las mujeres todavía tienen ese problema, no solo en el cine, en muchas áreas del entretenimiento.Eso sin contar el karma de la edad. Siguen actuando tipos que hoy tienen más de sesenta o setenta años como Michael Douglas o Robert DeNiro con mujeres co-protagonistas que con dificultad llegan a los cincuenta. Es un poco ridículo pero lo han seguido haciendo, ¿o soy yo el único que siente extraños los besos de Catherine Zeta Jones y Sean Connery en Entrapment?

Sinceramente creo que no es justo que una de las industrias más visibles en el mundo, mande mensajes contradictorios. Todos tenemos la libertad de elegir sin ser juzgados. La ola de críticas es tan dañina como inútil. La moda trata sobre la apariencia y la confianza, la seguridad, la autoestima y verse bien no debe venir con un sentimiento de culpa. No es cuestión de deber estar flaco o gordo, maquillado o musculoso, es una cuestión de libertad, de ser quienes queramos ser. Si eso significa hacer ejercicio, ver la televisión todo el día, comer en McDonald’s, ser vegetariano o no hacer nada, está bien, al final es nuestra vida y lo que nos funciona.

Chris Hemsworth, Zac Efron y Ryan Reynolds son criticados por su dedicación al cuerpo pero ¿aguna mujer está en contra?
Chris Hemsworth, Zac Efron y Ryan Reynolds son criticados por su dedicación al cuerpo pero ¿aguna mujer está en contra?

Por último: los hombres que hoy parecen cosas y que son usados en los vídeos musicales de Nicky Minaj y Jennifer López, están en todo su derechos a vivir de sus músculos, gastar la mitad del día con las pesas y no tener que ser vistos como menos profesionales, menos humanos o menos valiosos. Seamos honestos: muchos actores se hacen con físico. Si es la forma de escapar de la realidad y de soñar, es lógico que las estrellas del cine tengan rasgos que rozan la perfección, no siempre, no es justo con los demás, pero así como no todos podemos ser cantantes o astronautas o presidentes, no podemos negar el peso de los genes en ámbitos tan marcados por el registro y la imagen.

Hay que darle rienda suelta a la fantasía. Paz, amor y sexo.

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