Personajes femeninos que dictaron la moda – Primera parte

Desde su inicio, el cine ha mostrado lo mejor y lo peor del mundo. Ha sido utilizado para vender ideas a una sociedad deseosa de modelos a seguir, de héroes y de apasionados romances. Pero si una industria (además de la cinematográfica, por supuesto), se ha beneficiado del séptimo arte, es la moda. La misma que atravesaba fronteras, es un producto de personajes femeninos en las películas.

Hoy podemos decir que su influencia en la vida no es de una gran magnitud. Vemos vestidos increíbles y estilos únicos, eso seguro, pero la moda es hoy tan holística y tan individual, que el guardarropa de un personaje del cine, no alcanza para hacer tendencia (ya hemos visto esos vestiditos de femme fatale en las películas de James Bond).

Sin embargo, hubo un tiempo en el que lo que se vendía era lo que usaban las actrices en sus producciones. Desde la década del 20, la gente se fue en masa a ver películas como medio importantísimo de entretenimiento y las estrellas comenzaron a florecer con sus intrépidas decisiones que cambiaron la historia de lo artificial en una sociedad cada vez más democrática.

Basta ver la escena en la que Clark Gable, en 1936m se quitó la camisa en la película “Sucedió una noche” y, oh sorpresa, no llevaba camiseta interior, semanas después, se vinieron abajo las industrias de camisetas interiores. Pero hablemos de las mujeres, estas cinco mujeres, con sus personajes, definieron el estilo de su época y de paso, nos dieron películas para ver en fines de semana como este.

 

Greta Garbo en Ninotchka

Una corbata y una camisa blanca era todo lo que necesitaba Greta para ser maravillosa.
Una corbata y una camisa blanca era todo lo que necesitaba Greta para ser maravillosa.

Greta Garbo es una de las primeras, junto a Marlene Dietrich, que nos dijeron cómo debía lucir la belleza sin artilugios. Su estilo en la gran pantalla y fuera de ella era sencillo, discreto, nada de joyas inmensas y mucha tendencia masculina. Lo que destacaba era ella en su totalidad. Es el primer gran ejemplo de “la actitud es lo que importa”. Fue considerada “la mujer que no ríe” hasta 1939, año en que hizo Ninotchka, su primera comedia y su penúltima película. Se retiró a sus 36 años porque estaba cansada de Hollywood y vivió el resto de su vida en Manhattan.

Greta Garbo siempre hizo gala de su estilo masculino y sencillo.
Greta Garbo siempre hizo gala de su estilo masculino y sencillo.

En Ninotchka es una rusa sobria que trabaja para la URSS y es enviada a París a completar la venta de unas joyas confiscadas a una duquesa rusa. En el proceso, conoce y se enamora (ya lo veíamos venir) del conde Leon d’Algout, contratado por la duquesa para que recupere sus joyas.

 

Jean Harlow en Dinner at Eight

Un solo vestido fue suficiente para que el mundo respirara a la par de Jean Hearlow. Ella, en esa cama todo el tiempo, comiendo, bebiendo, siendo caprichosa y no hartándose de nada, en un cuarto lleno de telas y paredes blancas, brillantes, con plumas y con una mucama algo odiosa, llenó de sueños la cama de muchos hombres y el armario de muchas mujeres. El vestido es simplemente espectacular. Vaporoso en las mangas, tirantes brillantes y una sede deliciosa con un moño en el cuello que combinaba a la perfección con su platinado corto y sus labios carmesí.

Jean Harlow era fuerte, caprichosa y mimada en la película. Era una consentida del cine.
Jean Harlow era fuerte, caprichosa y mimada en la película. Era una consentida del cine.

A diferencia de Greta Garbo, Jean fue un símbolo sexual explotado. Fue la platina candente y como todo mito que se respete, murió joven, a los 26 años luego de desmayarse en el plató. Fue trasladada a la clínica donde fue diagnosticada con uremia, una enfermedad del riñón que se la llevó para siempre.

 

 

Ingrid Bergman en Casablanca

Esta película ha sido tan nombrada que ya no sabemos desde qué ángulo evaluarla. Ingrid Bergman se ve, por supuesto, grandiosa, pero más importante, se ve exótica. Ya conocemos la historia, Rick un expatriado que parece neutral pero no lo es, Ilsa con su marido que necesitan de la ayuda de Rick que fue amante de Ilsa pero que ella abandonó en París y que lo amaba (y lo sigue amando) pero pensaba que su esposo estaba muerto, y bueno, en esa encrucijada de amores y recuerdos, vemos a una Ingrid en Marruecos (al parecer, porque toda la película fue grabada en un estudio) vistiendo rayas marineras, volados, camisas blancas, vestidos suaves y volados, sombreros de viajes y ese conjunto masculino cuando se despide de Rick.

Bergman representa la austeridad, clase y estilo de la época de la segunda gran guerra.
Bergman representa la austeridad, clase y estilo de la época de la segunda gran guerra.

Algo que debemos notar en esta película es que está filmada durante la segunda guerra mundial, cuando la escasez era habitual en la industria de la moda y lo que se podían permitir las mujeres eran sencillos trajes de materiales resistentes que fueran duraderos, algunos vestidos de noche y la que pudiera costearlo, accesorios. Quizás lo más estrambótico que vemos en Ingrid es el broche de piedras en su saco blanco. Si bien no creo tendencias como tal, cosa que si hizo su compañero de set Humphrey Bogart con la trenca, representó a la perfección un estilo austero pero lleno de clase y carácter.

 

Rita Hayworth en Gilda

Basta decir que el vestido de dos piezas utilizado por Rita en la película fue vendido en 161.000 dólares hace tres años en 2014.

Rita hizo esta película con 28 años en 1946 y se convirtió en la principal Pin Up de los cuarentas. Era una mujer fatal en todo el sentido de la palabra. Su incidencia en la cultura popular es innegable. Representó a una mujer hermosa que cantaba en un casino y que estaba involucrada en un trio amoroso. Estaba casada con Ballin Mundson y se encuentran con Johnny Farrell, quien tiene una historia en común como Gilda (como le gustaba al cine de mitad de siglo poner a una mujer entre su amor actual y uno traído del pasado). La cuestión es que Rita resulta ser una rompedora de reglas. Por una parte, durante la escena donde cata “Put The Blame On Mame”, se quita uno de sus guantes y ese “striptease” hizo que prohibieran la película en muchos países, por ejemplo, España. Esta es la escena que ya nos dirán ustedes si merece la pena la censura.

Rita Hayworth explotó la sensualidad en este filme que transcurre en Buenos Aires, Argentina.
Rita Hayworth explotó la sensualidad en este filme que transcurre en Buenos Aires, Argentina.

También, furor causaron las escenas de confrontación en donde Rita saca una mujer fuerte y a veces herida, cachetea por doquier y hasta la cachetean a ella. Todo un mito del cine.

Sin embargo, cuando no es la atractiva Gilda sobre el escenario, es una mujer que insinúa más de lo que muestra y que de nuevo recurre a un estilo masculino de traje, hombros anchos, sombreros y joyas al mínimo.

 

Audrey Hepburn en Sabrina

El estilo de Audrey Hepburn en Sabrina fue romántico y dulce.
El estilo de Audrey Hepburn en Sabrina fue romántico y dulce.

Terminamos este conteo con Sabrina. La pobre chica cuyo padre trabaja en la casa de unos ricos y que es enviada a Paris para que estudie cocina. ¿Cómo regresa de la capital de la moda?, oh sorpresa, como toda una parisina. Llena de vestidos coquetos, de diseños asombrosos y de un escote de media espalda hermoso que seguramente hizo soñar a todas en esos años.

Audrey siempre representó un estilo aniñado e inocente. Esta película no es la excepción y sus cortes sencillos, el glamur en el porte y el traje de chaqueta, que a mi modo de ver es el más distante de la actriz, la hacen inaccesible, pero con un buen corazón.

No solo su cabello corto fue una de sus imposiciones durante los años cincuenta, también la manera en la que una chica normal puede ser deseada sin los artilugios más provocativos de la sensualidad femenina. Se ganó el corazón de la audiencia a punta de picardía y dulzura. Casi como si no hubiera estado planeando hacernos amarla incondicionalmente.

 

 

En nuestra próxima entrega de este especial, veremos las que lo lograron después de los 60s. No se lo pierdan.

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